Evangelizar sobre el sexo
Como bautizado y católico no creo que sea adecuado el sometimiento judicial a Profamila por su manera de educar la sexualidad de los jóvenes.
Al hacerlo como Iglesia estamos equivocando nuestra identidad, asumiendo un rol que no nos corresponde.
Ni somos una entidad del Estado, ni una ONG. La sociedad dominicana -¡Gracias a Dios!- es una sociedad abierta, democrática, donde coexisten diversas formas de pensar y vivir, por tanto pretender acallar una de esas expresiones es contraria a un valor tan esencial como es la libertad en sociedad.
¿Cuál es nuestro rol como Iglesia? ¡Evangelizar!
Debemos articular un plan donde nos sumemos laicos y ordenados en la evangelización de la sexualidad de los jóvenes, desde nuestros valores y principios, sin dejar de establecer nuestras diferencias con otras formas de educar en dicho tema.
Cada parroquia, cada escuela católica, cada comunidad eclesial de base debe ser fuente de educación para los jóvenes dominicanos de como vivir su sexualidad en armonía con el Evangelio.
Para nosotros como Iglesia el celibato previo al matrimonio es un valor esencial, el sexo es para compartir con tu pareja, no una diversión, mucho menos una manipulación de otras personas.
Somos seres con una sexualidad, que es un regalo hermoso de nuestro Creador y muchos jóvenes nuestros al no entenderlo terminan marchitando ese don tan hermoso.
Sigamos el consejo de Fernando Cardenal Filoni El nuevo Papa nos ha dicho que la evangelización supone celo apostólico.