En un rincón del alma
Ninguna meta está lejos
El 29 de mayo de 1953, Edmund Hillary, de Nueva Zelanda, y Tenzing Norgay, de Nepal, se convirtieron en los primeros seres humanos en conquistar el monte Everest. Estos alpinistas enfrentaron grandes obstáculos para llegar a su meta, uno de ellos fue cuando un día antes de lograrla, en medio de condiciones extremas, Hillary al despertar encontró sus pies y botas congelados. Después de dos horas de calentamiento ellos comenzaron su ascenso y lograron lo que se propusieron, llegar a la cima del monte más alto del mundo, el Everest. De esta historia se desprende una enseñanza que puede extrapolarse a nuestras vidas para los 365 días de calendarios que se avecinan.
¿Cuáles son tus metas? ¿Cuáles planes tienes trazados para conquistarlos? ¿Qué monte tienes que escalar para llegar a la cima? Nuestros montes pueden ser: los negocios, crecer en las finanzas, mejorar las relaciones interpersonales, ser un mejor empleado, cambiar la relación familiar, o el carácter. Estas son solo algunas por mencionar que te pueden permitir un cambio en todo tu ser. Lo primero es localizar tus montes, que son tus metas para el año que comienza, y tomar un equipo adecuado, pero te advierto que tendrás muchos contratiempos que afrontar. No se conquistó el Everest en un día y sin enfrentar desalientos. Tendrás muchas dificultades para comenzar y terminar, no puedes detenerte, tienes que tomar decisiones y seguir para llegar a la meta.
Segundo, si has comenzado a escalar y no has terminado, sigue adelante, termina lo que empezaste, lo que ha cambiado es el calendario, no tu vida ni tu situación, todo sigue igual, así que termina lo que una vez comenzaste.
Y tercero, y es lo más importante, pon tu confianza en Dios. El hecho de que estés vivo es una muestra de su amor para contigo y una oportunidad para seguir adelante.