En China nació un cerdito con dos cabezas, tres ojos y dos hocicos con sus dos narices y sus dos bocas.
Sus dueños explican que cuando nació, el pobre animal dudaba a la hora de amamantarse y no sabía a través de qué boca hacerlo, e incluso mientras una boca succiona una mama de su madre, la otra busca otra teta para también amamantarse.
Su particularidad hará que sus expectativas de vida sean menores.