En blanco y negro
Levantarse de las caídas
Tras grandes eventos nuestro sistema nervioso puede verse comprometido, según me comentaba el doctor José Miguel Gómez Montero, durante una conversación en el programa En Primera Fila, por Fiesta FM, en el cual él participa los viernes de 8:30 a 9:00 de la mañana, esto en relación con el tema del terremoto que sacudió a Haití y que por proximidad también nos afectó a nosotros.
Conservar la calma y reiniciar las actividades es un pedido para muchos utópico, pues las pérdidas de familiares, propiedades y demás afectan nuestra mente, conciencia y exis tencia. Esos duelos colectivos deben ser atendidos con inteligencia y en ese caso el soporte emocional, como el económico y físico no solo es un asunto de unos cuantos días, requiere además un plan a mediano y largo plazo. En el plano personal, cuando las tragedias llegan a nuestros seres queridos la solidaridad debe permanecer largo tiempo, aun cuando los afectados puedan manifestarse apáticos, sus amigos y parientes deben estar firmes y cariñosos, entendiendo que no todos asumimos los eventos de la misma manera o con igual fortaleza.
Un viejo refrán dice: En la cárcel y en la enfermedad se conocen los amigos, y es verdad. Hay que perder un ser querido o vivir una catástrofe para saber a conciencia el concepto de pérdida o duelo, salir de todo ese proceso amerita del calor y la consistencia de amigos y/o familiares.
Hoy por ti, mañana por mi es el otro dicho que nos invita a situarnos en el lugar de los demás, pues las desdichas siempre están esperando para tocarnos, y levantarnos y seguir hacia delante es el verdadero éxito.
La fórmula para lograrlo rápidamente es el calor de los seres queridos.