La Empresa Distribuidora de Electricidad del Sur (EDE Sur) se desligó de la responsabilidad por la muerte de dos personas electrocutadas en su área de concesión, al afirmar que los fallecidos no eran clientes de esa compañía, sino que estaban conectados ilegalmente al sistema eléctrico.
Un informe preliminar hecho por la empresa indica que la vivienda donde fallecieron Ramón de Jesús Pujols y su mujer Wanda Margarita Guzmán Cabrera no posee medidor para el consumo energético, y el cable que brinda ese servicio fue colocado por desconocidos sin cumplir con las normas requeridas.
Edesur lamentó la muerte de las dos personas.