El valor del agua
La importancia del agua está fuera de dudas en cualquier tiempo y en todas sus formas, incluida la de lluvia, ríos, arroyos y cañadas, lagos, lagunas y riberas. Está por verse, sin embargo, qué debe hacer la población para conservarla de manera que pueda ser aprovechada para el bienestar colectivo y la conservación de un ambiente saludable.
Desde el punto de vista de un funcionario del sector agua, el director del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, las acciones pasan por la construcción de estructuras para el almacenamiento, lo que permite disponer del líquido en cantidades suficientes en períodos secos.
Olmedo Caba explicó en su participación en el Almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio, que una de las responsabilidades del Indrhi es garantizar agua para consumo humano, producción agropecuaria y generación hidroeléctrica, especialmente en circunstancias de sequía prolongada.
Durante su participación en un evento internacional celebrado el miércoles pasado en Punta Cana —Latinosan 2026—, el presidente Luis Abinader se refirió al agua como una necesidad para mejorar la calidad de vida de las comunidades.
En otro escenario, esta vez en el Congreso Nacional, legisladores de oposición cerraron filas alrededor de un proyecto de ley que propone declarar la cordillera Septentrional libre de minería y la Central área de seguridad nacional. Estos legisladores justifican su acción ante el deterioro de las áreas protegidas, las montañas y los ríos.
Como se puede advertir, el tema ambiental ha calado en la política, de la que es difícil obtener algo de provecho si no se empeña en llevarlo a la conciencia de la población.
¿Será posible sensibilizar a la gente acerca de lo que cuesta construir grandes presas, almacenar el agua y distribuirla de una manera apropiada?
Si esto puede ser conseguido, desde la política o cualquier otro frente social, tendremos un uso racional de acueductos, ríos, arroyos y cañadas limpios, montañas y cuencas arboladas.
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