Santo Domingo.-República Dominicana atraviesa un proceso progresivo de envejecimiento poblacional, marcado por la disminución de la natalidad y el aumento de las personas adultas mayores, una realidad que plantea nuevos desafíos para las políticas públicas y los servicios destinados a garantizar su bienestar y calidad de vida.
Para 2026, la población de 65 años y más se estima, de manera orientativa, en alrededor de un millón de personas, mientras que las proyecciones apuntan a que esta cifra alcanzará aproximadamente 1.2 millones en 2030. Este cambio demográfico requiere adecuar los servicios de salud, la protección social y las iniciativas comunitarias dirigidas a las personas mayores, tomando en cuenta sus necesidades de atención, cuidado y acompañamiento.
A esta transformación se suma el cambio que experimentan las familias dominicanas, particularmente por la migración hacia el exterior y hacia los principales centros urbanos del país.
Protección social
— Limitación
Las limitaciones de la protección social representan otro de los desafíos para esta población, especialmente en lo relacionado con el acceso a una pensión y la disponibilidad de ingresos suficientes.