Miércoles, 21 de agosto, 2019 | 3:00 am

El nuevo Domingo Savio



El proyecto de reformación urbana de una parte de los barrios de la orilla occidental del río Ozama tiene la vocación de convertirse en el modelo a seguir sobre intervenciones del Estado en esos cinturones de miseria.

El proyecto, como está concebido, podría lograr insertar en la ciudad a esos barrios y sacarlos de la marginalidad en la que han estado siempre.

Según han explicado los encargados de llevar a cabo ese proyecto, la intervención se haría en el mismo barrio, mejorando las viviendas, los accesos y los servicios, para atacar así el hacinamiento, la insalubridad y el caos urbano.

El proceso, de seguro, no será fácil, porque se trata de un modelo nuevo que requiere de la integración de la gente e implica un proceso de educación de los moradores de esos sectores.

El modelo escogido facilita su ejecución, porque evita o limita los traumáticos desalojos, la reubicación de familias, las costosas construcciones y la desintegración comunitaria.

Se estima que del total de las viviendas de la zona identificada como Domingo Savio, solo un 11 % deben ser eliminadas, porque fueron levantadas en zonas de alta peligrosidad, lo que implica que el restante 89 por ciento podrá seguir en las viviendas que ocupan ahora, pero mejoradas e insertas en un sector digno, con servicios públicos y con mayor seguridad.

Observamos con atención este proyecto que podría ser un referente para futuras intervenciones urbanas en sectores marginados.