Peritaje ordenado por hermanos Espaillat atribuye colapso de Jet Set a deterioro interno progresivo y cuestiona tesis oficial sobre sobrecarga
- La tesis oficial sostiene que el colapso se originó por fallas por flexión en dos vigas postensadas ubicadas en los ejes H y J del techo principal
Un informe pericial depositado ante el Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional por los hermanos Antonio y Maribel Espaillat concluyó que el colapso del techo de la discoteca Jet Set, tragedia que dejó 236 muertos y más de 180 heridos el 8 de abril de 2025, habría sido provocado principalmente por un deterioro estructural progresivo interno y no por una sobrecarga reciente del techo, como sostiene la tesis oficial del Gobierno.
El documento, entregado el pasado 14 de mayo de 2026 por un equipo de expertos encabezado por los ingenieros Gabriel Carrera, José Manuel Lockhart y Alfonso Ibarreta, cuestiona severamente las conclusiones del informe técnico elaborado por los peritos designados por el Ministerio Público.
La tragedia del Jet Set se convirtió en uno de los episodios más devastadores en la historia reciente de República Dominicana. El desplome ocurrió durante una presentación artística del merenguero Rubby Pérez, cuando centenares de personas se encontraban en el establecimiento ubicado en la avenida Independencia, en el sector El Portal, del Distrito Nacional. El derrumbe provocó una operación de rescate de gran escala y abrió una investigación judicial y técnica sobre las causas de la catástrofe.
La tesis oficial sostiene que el colapso se originó por fallas por flexión en dos vigas postensadas ubicadas en los ejes H y J del techo principal, supuestamente sometidas a una sobrecarga generada por el aumento de peso acumulado en el techo, lo que habría desencadenado un colapso progresivo de la estructura.
Sin embargo, el nuevo peritaje hecho a instancia de los imputados afirma que las cargas existentes el día del derrumbe “no eran suficientes para provocar un colapso global” y sostiene que el techo había soportado prácticamente las mismas condiciones de carga durante al menos tres años antes de la tragedia.
Los expertos privados concluyen que el problema real habría sido un debilitamiento gradual de las vigas postensadas provocado por corrosión interna y fracturas progresivas de los alambres de postensado. Según el informe, las evaluaciones metalográficas detectaron “fisuración asistida por hidrógeno”, un mecanismo de deterioro que reduce progresivamente la resistencia de los tendones estructurales hasta conducir a su fractura.
El informe sostiene que ese deterioro no era visible externamente y que la capacidad de las vigas fue disminuyendo lentamente durante años hasta llegar al punto crítico en que ya no podían sostener la carga existente.
Los peritos también plantean la existencia de defectos constructivos ocultos desde el origen de la estructura. Entre los hallazgos citan conductos de postensado mal colocados y vigas que habrían sido construidas con menor capacidad resistente que la prevista en el diseño original. Uno de los casos mencionados es el hallazgo mediante georradar de un conducto claramente desplazado dentro de una de las vigas críticas.
El documento dedica una parte importante a cuestionar la base técnica del informe oficial. Los expertos afirman que el modelo computacional utilizado por los técnicos del Gobierno contenía errores geométricos y de carga que amplificaron artificialmente las tensiones estructurales sobre las vigas señaladas como origen del colapso.
Entre las observaciones figuran el uso de un espaciamiento incorrecto entre vigas, la omisión de un diafragma postensado central que redistribuía cargas entre los elementos estructurales, la utilización de un número incorrecto de vigas en el modelo y la sobreestimación del peso atribuido a los tinacos y a las capas de “finos” colocadas sobre el techo.
El peritaje elaborado a instancia de los hermanos Espaillat sostiene incluso que las conclusiones oficiales presentan escenarios “físicamente imposibles”, al afirmar que ciertas vigas soportaban cargas superiores a su capacidad estructural durante varios años antes del colapso.
Los expertos privados afirman que, al corregirse esos errores de modelación, las relaciones entre demanda y capacidad estructural de las vigas descienden a niveles compatibles con estabilidad, lo que refuerza su tesis de que el problema central fue la pérdida progresiva de resistencia interna y no una sobrecarga inmediata.