Santo Domingo.- La indignación y la tristeza invaden el hogar de Sonia Toussaint transcurrido más de un mes desde la tragedia médica que cobró la vida de su hija Rebeca Brizard luego de haberse sometido a una cirugía estética presuntamente llevada a cabo por el intrusista Emanuel Hernández Medrano,quien es "barbero" de profesión.
La progenitora sostiene que la falta de celeridad judicial acentúa el tormento diario de una familia sumida en la incertidumbre tras la huida del imputado.

El sufrimiento continuo generado por la ausencia repentina impone un desgaste emocional insostenible dentro de la vivienda familiar, pues la madre confesó abiertamente que "el dolor no me deja ni dormir" ante la falta de respuestas sobre la muerte de su pariente.
La afectada detalló el desgarrador instante previo al deceso de la joven durante la entrevista concedida al programa El Informe con Alicia Ortega, rememorando las palabras agónicas que pronunció la víctima al indicarle que "mami, yo estoy mala, agárrame fuerte", antes de suspirar un "ay, mami" y expirar frente a ella.
El reclamo de las víctimas indirectas se enfoca en la actuación de las autoridades tras confirmarse la salida del imputado Emanuel Hernández Medrano hacia territorio colombiano, escenario que motivó a la progenitora a recalcar enfáticamente que "yo lo único que pido es justicia, que esto no se quede así y que los responsables paguen".
Cirugía Fatal
El fatídico suceso se desencadenó cuando la joven acudió a un establecimiento clandestino en Santo Domingo Este para someterse a un procedimiento estético realizado por el barbero Emanuel Hernández Medrano, quien carecía de la debida titulación médica y operaba un local sin habilitación sanitaria.

Tras confirmarse el deceso de la paciente por graves complicaciones intraoperatorias, el acusado desmontó el aparataje del recinto y emprendió la huida con rumbo a Colombia, por lo que los parientes exigen al Ministerio Público activar las alertas internacionales para lograr su pronta extradición.
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