El desmache de otros grandes capos abrió el camino a una nueva oleada

El desmache de otros grandes capos abrió el camino a una nueva oleada

El Ministerio Público se ha dotado de un equipo de investigadores, encabezados por Yeni Berenice Reinoso. Archivo

SANTO DOMINGO.Erik Randhiel Mosquea Polanco y Juan José de la Cruz Morales (Alias W) formaron una especie de sociedad en el mundo del narcotráfico en el que cada quien tenía una especialidad, que al combinarlas hizo que con el paso de los años hoy sean considerados como los dos narcotraficantes no colombianos o mexicanos más poderosos de América Latina.

Así lo considera la agencia antinarcóticos de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), que tiene más de diez años dándole seguimiento a la estructura criminal que hoy se conoce como “Red Falcón”.

Mosquea Polanco desarrolló grandes pericias para movilizar dinero y hacer negocios con los narcotraficantes, mientras que Juan José de la Cruz Morales inició como simple pescador, se convirtió en capitán de viajes ilegales, luego en organizador de esos viajes hasta pasar a ser traficante de drogas.

Los investigadores estadounidenses se decidieron en noviembre del 2020 a darle un zarpazo a esa estructura que desde principio del año 2000 había dado connotaciones de sagacidad en el mundo criminal.

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Dos lobos fantasmas
Las pericias para hacer negocios y utilizar canales financieros y no financieros convirtieron a Mosquea Polanco en una pieza clave en las operaciones de lavado de activos, incluso para los cabezas de otras estructuras criminales.
Pero su principal actividad siguió siendo el tráfico de drogas.

Era un articulador para mover los grandes cargamentos de cocaína provenientes de Suramérica y luego buscar los mecanismos para recibir el dinero en Estados Unidos, moverlo hacia República Dominicana y luego pagarles a los carteles dueños originarios de la droga.

Las implementación de nuevas regulaciones del sistema financiero a nivel mundial por la crisis del 2008, obligó a la estructura criminal hoy conocida como “Falcón” a darle más uso a otros mecanismos de lavado de dinero y además movilizar dinero en efectivo en grandes volúmenes.

Para esta última parte se aprovechan las destrezas de Cruz Morales como “lobo de mar” que utilizaba embarcaciones para, literalmente, mover sacos de dinero por el arco del Gran Caribe.

Las autoridades han estimado que movió más de 500 millones de dólares en efectivo en lanchas, yolas y contenedores. Eso al margen de lo que movió a través del sistema financiero formal y el sistema no financiero.

Mosquea Polanco ha sido investigado desde el año 2012, aunque ya para ese tiempo era un reconocido narcotraficante en la operación del caso “Caletas”, que tenía como cabecilla a los hermanos Buitrago, de quienes él obtenía grandes cargamentos de drogas procedente de Suramérica.

Por ese caso fue arrestada y condenada por lavado de activos María Olimpia Tavares Rodríguez, hoy imputada por los mismos cargos.

Otro fantasma de la operación “Falcón” es Miguel Alexander Pérez Pérez, uno de los principales colaboradores de Mosquea Polanco en el movimiento de dinero desde Puerto Rico hacia República Dominicana y hacia Suramérica.

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El “Don” de Miches
El imputado Juan José De La Cruz Morales (alias “W”, Wander, Wandy, Hombre y/o Don) prácticamente se había adueñado de su natal Miches. No solo es el propietario de las tres estaciones de gasolina de esa población costera, sino que al momento de su arresto tenía el control del sistema de vigilancia electrónica de esa ciudad.

De la Cruz Morales donó al Ayuntamiento de Miches todas las cámaras de vigilancia y equipos de comunicación y control instaladas en la ciudad, quedándose con un ramal en sus oficinas para monitorear.

Eso le permitía tener el control de la vigilancia electrónica de Miches.
Cuando detectaba algún vehículo desconocido que le pareciera sospechoso, hacía que la Policía accionara en su contra.

Así se mantenía al tanto de lo que ocurría en la ciudad y hasta lograba abortar operaciones antinarcóticas.
En su primera juventud era un simple pescador, que con el tiempo aprendió las artes de navegar en alta mar, convirtiéndose a principios del año 2000 en un experimentado lanchero dedicado a organizar viajes ilegales.

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Mientras que en una especie de vida paralela Mosquea Polanco empezaba a ganar terreno en el mundo del narcotráfico desde la región del Cibao.

En Miches, De la Cruz Morales se daba a conocer como experimentado organizador de viajes ilegales y por esa puerta pronto entró al mundo del narco.

Las autoridades antinarcóticas de República Dominicana y Estados Unidos entienden que por la zona más oriental de la isla no se movía un cargamento de drogas sin que interviniera la mano de De la Cruz Morales, quien fue ganando terreno en la medida en que los grupos de narcotraficantes de La Romana y Bayahibe se colocaban en el radar de las autoridades.

En el exterior

35 Millones de dólares.
Valor de propiedades de Erik Radhiel Mosquea Polanco detectadas en Estados Unidos.

¿Porqué el nombre de Falcón?
Explicación. En la solicitud de medida de coerción el Ministerio Público afirma que la banda enjuiciada operaba con similitud a la mafia italiana, en la que la familia formaba parte esencial de la organización criminal.

El golpe más importante que recibió la mafia italiana, conocida como “La Cosa Nostra”, se lo infligió el juez Giovanni Falcone, quien llevó al banquillo de los acusados a 41 jefes mafiosos (capos) y más de 200 de sus colaboradores.

En honor al juez Falcone fue que el ministerio público decidió denominar las acciones contra el grupo de narcotraficante considerado como el más poderoso de los identificados hasta ahora en el país. Falcone fue asesinado en 1992 por la mafia con una explosión de 1,500 kilos de dinamita.



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