El camino es el amor
Esta semana y todos los días debemos recordar que el amor es el único camino que nos lleva al Señor.
Semana Santa, días de reflexión, donde debemos preguntarnos y pensar muchas cosas… de tomarnos nuestro tiempo en comunión con Dios y nuestros seres queridos… de actuar con moderación, de entender que son días de meditación y recogimiento.
De hacer preguntas y encontrar respuestas a las interrogantes: ¿qué es lo que Dios espera que hagamos para tener una relación justa con él? ¿Qué es lo más importante para Dios? ¿En qué debemos concentrar nuestras fuerzas? Saber que la respuesta es clara y contundente y está en todas partes.
Bien lo dijo Jesús: es ¡amar! La palabra amor él la conecta a los dos primeros mandamientos y hace de ellos uno solo: siempre unió el amor a Dios Padre y el amor al prójimo, hasta el punto que no se puede vivir el uno sin el otro.
En esta Semana Santa, si no lo hemos hecho, hagamos de la palabra amor un verbo de acción… y se preguntarán cómo podemos convertir un sustantivo en verbo… simple, llevando a la acción ese sentimiento que muchas veces dejamos pasivo, sin movimiento… amar no significa renunciar a nada, amar significa aprender a darnos y recibir sin egoísmos ni miedos.
Amando a nuestros semejantes, amamos a Dios. No dejemos que la indiferencia rompa la cadena. Dando recibimos y amando seremos amados.