El 4% y el 90%
El año 2013 comienza con dos noticias estremecedoras en el campo de la educación.
Tras años de esfuerzos, la idea del expresidente Fernández de establecer en el país un centro de altos estudios comunitarios, denominado en inglés community college, un ensayo innovador en el mundo académico superior del país, por cuanto se constituiría en un eslabón intermedio entre las escuelas vocacionales y las universidades tradicionales, se cristaliza y están a punto de iniciar las clases en el denominado Instituto Técnico Superior Comunitario (ITSC).
Pero el inicio de clases gratuitas del ITSC, en electromecánica, refrigeración, mecánica automotriz, panadería, repostería y otras especialidades, apenas ha podido atraer poco mas de 800 postulantes, dentro de una anunciada capacidad de 10,000 estudiantes, según revela la primera noticia. ¿Donde está la vocación y deseos de superación de los bachilleres del país?
La segunda noticia es que de los más de 800 estudiantes que sí han acudido, el 90% reprobó las pruebas de Matemáticas, y el 70% las de Lengua Española.
He aquí el siguiente fenómeno: ¿cómo pretendemos que las universidades gradúen profesionales capacitados y competitivos, cuando la materia prima que reciben en su mayoría no están capacitados para llevar el título de bachilleres?
Creemos que concomitante con las construcción de aulas escolares para la educación básica, bien puede anunciarse la creación de una red de estos centros de altos estudios comunitarios a lo largo del país, junto a una red de institutos tecnológicos similares al actual Instituto Tecnológico de las Américas, y que estas instituciones, al menos una docena en total, complementen la formación de los jóvenes, y no tan jóvenes, dominicanos.
La oportunidad del 4% y la realidad del 90% han de servirnos para replantearnos muchos otros temas relativos a la educación en el país y cómo debemos afrontar estas carencias.