Después de los 50 años, el ejercicio de fuerza es clave en la mujer

  • El entrenamiento de fuerza, combinado con actividad cardiovascular, ayuda a combatir pérdida muscular. Función. Después de esa edad el músculo no es sólo estética.

Un cuerpo fuerte también protege las articulaciones y regula el azúcar en sangre.
Un cuerpo fuerte también protege las articulaciones y regula el azúcar en sangre.

SANTO DOMINGO.-La mujer debe apostar a su cuidado integral y salud física, no simplemente por estética, sino por la funcionalidad y fortaleza que se necesita cuando pasan de los 50 años.

Contrario a la creencia popular de que después de los 50 años el cuerpo debe entrar en una etapa de reposo y menor actividad física, especialistas en salud funcional sostienen que el movimiento se convierte en una herramienta indispensable para preservar la calidad de vida y la independencia en la adultez mayor.

Bernabé Lagrulé, especialista en alto rendimiento y salud funcional y CEO de BL Performance Center, dice que contrario a creencia de que “después de los 50 el descanso debe reemplazar al movimiento, que el cuerpo ya cumplió y debe descansar es falsa y peligrosa”.

En este sentido señala que “a partir de los 30 años el cuerpo comienza a perder masa muscular de forma gradual (entre un 3 % y un 5 % por década), en un proceso llamado sarcopenia.

A los 50, ese déficit ya se siente: cansancio al subir escaleras, dolores en las rodillas, dificultad para levantarse de una silla, menos equilibrio, pero no es la edad en sí es el músculo que no se ha ejercitado”.

Después de los 50 años, el ejercicio de fuerza es clave en la mujer
Bernabé Lagrulé

Lagrulé explica que la buena noticia es que el cuerpo humano puede responder al entrenamiento a cualquier edad, “en el ejercicio de nuestra profesión vemos personas de 70, 80 y hasta 90 años que han recuperado fuerza, movilidad y autonomía con un programa adecuado”.

¿Pesas o caminar?
Una de las preguntas que más escucha el coach Bernabé Lagrulé es ¿Qué es mejor, caminar o hacer pesas?
“Yo recomiendo más pesas que caminar, pero si combinas las dos te va mejor. Caminar es excelente para el corazón, la circulación y el estado de ánimo. Pero por sí sola no detiene la pérdida muscular ni protege los huesos”, sostuvo el experto.

El entrenamiento de fuerza (con pesas, bandas elásticas o el propio peso corporal) es el único tipo de ejercicio que estimula directamente el crecimiento del músculo y la mineralización ósea, mejora el equilibrio, protege las articulaciones y reduce drásticamente el riesgo de caídas, puntualiza Lagrulé.

Hace la salvedad de que “el corazón es un músculo… y como todo músculo, si no lo ejercitamos, se debilita con el tiempo, por lo que el ejercicio cardiovascular moderado (caminar a buen ritmo, bailar, nadar, andar en bicicleta) fortalece el corazón, mejora la circulación y reduce el riesgo de infarto, hipertensión y accidente cerebrovascular”.

No es sólo estética
Afirma que después de los 50 años el músculo no es sólo estética, es funcionalidad: levantarte solo de la cama, cargar la compra del supermercado, jugar con tus nietos en el piso y no necesitar ayuda para levantarte, a resumidas cuentas no depender de nadie para vivir.

Combinación ideal

— Trío beneficio
La combinación ideal es integrar ejercicios cardiovasculares con entrenamiento de fuerza, sostiene. Dijo que esta fórmula permite trabajar simultáneamente el corazón, la circulación y la resistencia física.

Sobre el autor

Erika Rodríguez

Periodista, ganadora del Premio Nacional de Periodismo Turístico Epifanio Lantigua en la categoría Gastronomía y Turismo.