Desde mi escritorio
La vida está llena de oportunidades y opciones
Que las oportunidades no se dan a cada rato y hay que aprovecharlas cuando llegan, es una verdad que debemos tomar en cuenta para lograr una vida de éxitos. Bien lo dice el dicho: a la oportunidad la pintan calva y hay que agarrarla por los pelos, entonces, cada día debemos abrir bien los ojos y estar atentos, ser proactivos y con entusiasmo afrontar nuestras responsabilidades de trabajo y familiares.
Recuerde que si asumimos nuestra vida con tristeza y pesimismo el tren de la alegría seguirá de lado y nunca hará parada en nuestra estación… Por eso, la frase de este viejo dicho es muy gráfica: a las oportunidades hay que aprovecharlas a tiempo, de lo contrario se nos escaparán de las manos. A cada quien le puede llegar un gran número de situaciones especiales, pero si se está sumido en la inconformidad y la amargura se corre el riesgo de vivir así de manera permanente.
Es cierto. Nos pasarán muchas cosas que provocarán en nosotros tristeza e impotencia, pero de la misma manera estamos destinados a vivir muchas otras de felicidad. Entonces, por qué concentrarnos en la desgracia, si tenemos la opción de pasar la página y seguir escribiendo nuestro libro con todos sus altas y bajas, pero con la conciencia plena de que lo malo nos ayuda a fortalecer nuestro temperamento y espíritu, mientras que lo bueno es la cuota de alegría que nos mantiene en pie en esos azarosos momentos. A abrir los ojos y estar atentos.