Desde mi escritorio
Un año para ser feliz
Entrar al nuevo año con un recarga adicional de optimismo es la mejor arma que podamos tener contra los malos augurios que, de unos años para acá, nos acompañan al cambiar de calendario. La razón de ello es la famosa y temida palabra crisis que atormenta la mente de todos.
Sin embargo, a pesar de la carga de negatividad que se desprende de esta palabra, me siento esperanzada de que habrá un cambio en los sentimientos de las personas.Ya son muchos a quienes he oído expresarse con más ánimo para este 2010.
Debemos tener presente que somos los arquitectos de nuestro destino y somos nosotros quienes, en gran medida, decidimos cuál será el rumbo de nuestras vidas. Vamos a decretar un 2010 de proyectos exitosos, con más amor y alegría y lleno de bendiciones del Creador para cada uno de nosotros y nuestros seres queridos.
Estos días son propicios para recibir todo tipo de mensajes de felicitaciones y enviar también nuestra cuota. Es una costumbre saludable mostrar nuestro aprecio a los demás.
Quiero compartir con ustede un mensaje que recibí de la colega María Alonso y que creo que es ideal para estos tiempos:
Primero: nunca dejes de ser guía de tu propio camino.
Segundo: nunca frenes tu vida solo por miedo al fracaso. Pierdes más con no intentarlo.
Tercero: todas las veces necesarias acelera para lograr tus metas.
Y cuarto: haz los cambios necesarios para que nadie te haga cambiar. Tal cual eres
eres hermos@.