Desde mi escritorio
Una Navidad de película
Desde niña siempre me han gustado las películas de temporada. Semana Santa y Navidad son mis preferidas. No importaba cuántas veces las haya visto, cada año las disfruto, sobre todo si son buenas películas, donde se unen actores, guiones y directores de calidad. Este año no ha sido la excepción y mi Navidad fue tirarme en la cama con mis hijos, ver y disfrutar película tras película, de la magia de estas fiestas.
Sus mensajes nunca pasan de moda, en especial el clásico Cuento de Navidad, de Charles Dickens. Levante la mano quien, por lo menos, no lo ha visto en una de sus versiones del cine.
Estamos viviendo en una sociedad que crece en la ausencia de valores y la Navidad no ha escapado a este virus, pero al ver estas películas y volver a conocer la historia de Ebenezer Scrooge, por citar solo un ejemplo de un personaje navideño, nos debe de llegar el mensaje claro de que podemos cambiar y que no tenemos la obligación de seguir corriendo hacia el barranco.
Cada una de las escenas de estas filmaciones nos dicen que, sin importar el problema o la situación que nos empuja a olvidarnos de esta época, tenemos la oportunidad de retomar el camino con un poco de determinación.
El consejo de nunca rendirnos es claro y preciso. En la vida siempre habrán momentos buenos y malos, el logro es nunca darnos por vencidos ante ellos y disfrutarlos, buscando la enseñanza que nos traen. Pero si caemos, también podemos levantarnos. Estamos a tiempo de recuperar el espíritu navideño.