Santo Domingo.-Quizás el mejor homenaje hubiese sido seguir tirando pelotas, pero los equipos nacionales que se preparan para urgentes compromisos internacionales decidieron ayer hacer un alto en el camino, La Casa Nacional del Voleibol abrió sus puertas para despedir un grande: Beato Miguel Cruz.
Se va uno de los nuestros, dijo Luis Mejía, presidente del Comité Olímpico Dominicano (COD), hablando también en nombre del deporte oficial, representado en el acto por el ministro Jaime David Fernández Mirabal.
El presidente Danilo Medina envió sus condolencias en un mensaje leído por el viceministro Marcos Díaz.
Jaime David Fernández Mirabal destacó mediante un comunicado que Miguelo era un ciudadano responsable que sirvió a la patria, no se sirvió de ella, destacando su trabajo de trascendencia histórica, que llevó al país a subir al pódium en competencias internacionales con equipos de hombres y selecciones de mujeres.
Se nos fue un titán, el voleibol desde hoy tiene un vacío, esta casa sentirá su ausencia, dijo Alexis García, presidente de la Federación Dominicana de Voleibol, de la que Miguelo era su director técnico.
Durante más de cuarenta años se involucró en el voleibol dominicano como jugador, árbitro, entrenador, técnico, maestro de maestros y se retiró como entrenador de la selección de hembras con las preseas de oro colgadas obtenidas en Cartagena 2006 y Copa Panamericana México 2008.