Expertos de Kaspersky identificaron una nueva técnica utilizada por el grupo APT ToddyCat para intentar acceder a cuentas corporativas de Gmail sin necesidad de robar directamente la contraseña del usuario.
En lugar de eso, los atacantes aprovechan sesiones de Gmail que permanecen abiertas en el navegador para solicitar permisos sobre recursos de Google, como correos electrónicos, archivos almacenados en la nube y contactos empresariales. El hallazgo forma parte de las investigaciones proactivas de Kaspersky sobre amenazas avanzadas.
En esta campaña, los atacantes apuntaron a comunicaciones corporativas alojadas en Gmail, con el objetivo de obtener acceso no autorizado a cuentas de correo mediante la API del servicio.
Aunque el malware identificado fue diseñado para afectar a usuarios de Windows, la técnica podría adaptarse potencialmente a otros sistemas. La técnica fue denominada Shadow Token via Remote Debug, o STRD, y afecta a navegadores basados en Chromium. En términos simples, el ataque funciona porque muchos usuarios dejan su sesión de Gmail abierta en el navegador.