Control en comidas y bebidas en el  feriado  

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Santo Domingo.-Los excesos en el consumo de comida y de bebida han caracterizado los días de asueto de Semana Santa, pues en esta temporada de descanso la gente tiende a comer y beber más, sin conocer el origen de los alimentos, las condiciones de higiene y el tratamiento que se les ha dado.

De acuerdo a Ramón Rosario, del Complejo de Salud Ramón Rosario, ubicado en la calle Danae número 2, Gazcue, los excesos que caracterizan estas fechas son fruto del desequilibrio y desconocimiento de la persona de lo perjudicial que resultan los malos hábitos para la salud.

“Cada año, miles de personas abandonan sus casas para disfrutar de estas vacaciones y se dedican a consumir bebidas alcohólicas y alimentos dañinos para su cuerpo, provocando daños irreparables al organismo.

Llamamos a la conciencia y pedimos que en estas fechas se tengan presentes los beneficios de las comidas saludables, pues se puede disfrutar sin recurrir a los excesos”, explica Rosario.

Las intoxicaciones se deben a muchas razones, siendo la principal la ingesta de comida descompuesta o contaminada, pero también se debe a la combinación de muchas comidas con mucho alcohol, las cuales pueden manifestarse con dolor de estómago, deshidratación, diarrea y ceguera y pueden incluso producir la muerte.

La otra cara del alcohol

El consumo nocivo de alcohol, indica Rosario, es uno de los principales problemas de salud pública. A las consecuencias en el organismo de los consumidores, que pueden ser intoxicaciones severas e inclusive la muerte, se agregan los accidentes de tránsito, la violencia intrafamiliar, las agresiones sexuales y los suicidios, fenómenos en que con mayor frecuencia se ven involucrados consumidores habituales de este tipo de bebidas.

Afirma que la trágica realidad de la mayoría de los accidentes fatales que se registran durante este período -tanto en el agua como en las carreteras- están vinculados al consumo excesivo de alcohol.

“El alcohol desinhibe y hace que uno se sienta relajado y valiente, pero también afecta las capacidades motoras, la coordinación y el control sobre el propio cuerpo. Por eso, nadar, ni manejar en estado de ebriedad son buenas ideas”, manifestó Rosario.

El profesional recomienda escoger esta Semana Santa para el descanso y las relaciones familiares, ya que debido a la vida acelerada que se vive en los momentos actuales, donde nunca hay tiempo para nada, muchos problemas de salud son acelerados por la ignorancia.

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