Con el agua al cuello
El mundo del baloncesto está boquiabierto por la caída espectacular que sufrió el Heat de Miami, nada más y nada menos que por 36 puntos (113-77), ante los Spurs de San Antonio en el tercer partido de la final de la NBA.
Los hombres claves del Heat, LeBron James,Dwayne Wade y Chris Bosh, lucieron ridículos ante la ofensiva que desarrollaron dos jugadores de la banca, Danny Green y Gary Neal, quienes encestaron en conjunto la friolera de 51 puntos.
El cuarto partido será esta noche en la casa de los Spurs, por lo que el dirigente de Miami debe cambiar radicalmente la estrategia que utilizó en el tercer choque.
No hay duda que la sapiencia del dirigente Gregg Popovich ha sido factor determinante en la motivación para que jugadores de segunda categoría, hayan realizado un trabajo excepcional.
Mientras tanto, Erik Spoelstra, del Heat, luce tímido, pero como las críticas le han llovido tras esa humillante derrota, es seguro que a partir de hoy ejecutará un juego más agresivo.
Si San Antonio gana esta noche, es muy difícil que el Heat pueda remontar un déficit de dos juegos, aunque vuelvan a su casa.