Shi Zhiyong de 35 años sacrificó sus comodidades para vivir en un cueva cerca de Shandong en China. Aunque su familia pensaba que Shi Zhiyong estaba muerto, en realidad estaba viviendo en terribles condiciones.
Shi Zhiyong, que trabaja como estibador para una empresa de transporte, dijo que no se atrevía a decirle a su familia que vivía en una cueva. “Le dije a mi familia vivía en el dormitorio de la compañía”.