Brenda necesita ayuda
Serían muy estúpidos los técnicos y ejecutivos del voleibol dominicano en suspender a Brenda Castillo sin causas justificadas.
Una de las tres mejores liberos del mundo, propiedad de un país pequeño, es lógico pensar que se hicieran esfuerzos por preservarla.
Una marcada desidia por el juego, ausencias injustificadas, irrespeto a técnicos y compañeras, principalmente, agotaron los niveles de tolerancia en un grupo que para competir al más alto nivel debe gozar de armonía hacia lo interno.
Los logros de Brenda, con apenas 21 años, son cuantiosos, culminando como la mejor libero en Londres 2012. Ya reforzó en Europa. A veces, no necesariamente, los triunfos provocan un cambio de status social y mental que debe ser manejado por especialistas, aunque justo es decir que el equipo nacional viaja con un médico deportivo, un ginecólogo y una sicóloga que son parte de los resultados favorables.
Su ausencia por segundo año seguido priva al público dominicano de disfrutar su espectacular juego en el Grand Prix (agosto), ya que el año pasado coincidió con un embarazo que posteriormente perdió. ¿Será esa la causa?
Lamentable, muy lamentable, la situación de Brenda, que ojalá pueda ser revisada antes del año, siempre que se deje ayudar. No debe ser abandonada a su suerte, porque sería un grave error.