Bono de emergencia para afectados por desastres ascendió a RD$1,476 millones hasta el pasado año
Se han registrado unos 90 eventos severos, de los cuales el 47% fueron tormentas tropicales, 38% inundaciones, seguidos por epidemias (10%)
Santo Domingo.- Los desastres por fenómenos naturales generan importantes pérdidas económicas en el país. Las cifras rondan los 1,870 millones de pesos desde el 2017 hasta el 2023.
Dichos desastres naturales afectan viviendas, siembras y hasta bienes muebles e infraestructuras. Ante esa situación, en el 2021 el Gobierno dominicano comenzó a implementar un programa de protección social adaptativa a través del cual busca proteger a la población vulnerable.
Bajo ese programa en Bono de Emergencia destinó RD$1,476 millones entre 2022 y 2025, beneficiando a hogares afectados por el huracán Fiona (2022), la explosión en San Cristóbal y las lluvias de noviembre (2023), las inundaciones de 2024 y la tragedia del club Jet Set (2025).
Revisando la historia de los fenómenos naturales, el informe de Riesgos Fiscales del 2025, del Ministerio de Hacienda y Economía, señala que entre 1961 y 2024 se han registrado 90 eventos severos, de los cuales el 47% fueron tormentas tropicales, 38% inundaciones, seguidos por epidemias (10%) y otros eventos como incendios, sequías y sismos.
La entidad explica que los desastres por fenómenos naturales generan importantes pérdidas económicas en el país. La cuantificación del costo económico se basa en la estimación tanto de pérdidas directas como indirectas que se generan por la ocurrencia de estos eventos.
Las pérdidas directas son las asociadas al daño físico que puede provocar el evento, mientras que las indirectas se relacionan con las alteraciones en el ámbito social o económico, como la interrupción de los servicios públicos.
“Desde esta óptica, los eventos más costosos han sido el huracán Georges (1998), con pérdidas equivalentes al 14% del PIB, y las inundaciones de 2016-2017, con daños superiores a US$957 millones”, subraya.
Gasto climático
El gasto climático pasó de 108.81 millones de pesos en el primer trimestre del 2023 a 741.68 millones en el segundo trimestre del 2025. De esos recursos, el 44.6% se concentra en la reducción del riesgo de desastres y el 28.9% en intervenciones mixtas, mientras que el resto se distribuye entre iniciativas de conocimiento del riesgo (13.1%), planificación y supervisión (11.4%) y otras subfunciones específicas (1.9%).
Esta desagregación fortalece el análisis que permite la alineación del gasto climático con los objetivos de política pública y facilita el monitoreo de su contribución a la reducción de riesgos fiscales y ambientales.
De acuerdo con el estudio, en 2024 la República Dominicana marcó un hito al lanzar su primer bono verde soberano. Con el respaldo estratégico del Banco Mundial, esta innovadora iniciativa logró movilizar US$750 millones, recursos que ahora se canalizan hacia proyectos en áreas como el transporte sostenible, las energías renovables, el saneamiento integral y la protección de nuestra rica biodiversidad.
Esta operación evidencia la madurez institucional y la capacidad para atraer inversión privada del país. S&P Global Ratings resalta que el marco de referencia establecido garantiza que la inversión se destine a iniciativas sostenibles, manteniendo una estricta alineación con las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional.
