Blanco y negro
Ahora somos padres…
Tal vez nuestros padres no piensen igual, pero creo que ahora es más desafiante la paternidad. La modernidad, la tecnología y la inclusión de la mujer en la productividad fuera del hogar hace la labor más ardua. La necesidad de mejores condiciones materiales de vida están deteriorando la salud de las familias y por supuesto de sus individuos.
En los Estados Unidos, las estadísticas de 2004 reflejaron que el 37% de los niños vivía en hogares monoparentales, y los padres no observan mayores esfuerzos para garantizar la estabilidad emocional de los chicos. No pude obtener estadísticas criollas, pero no creo que estemos mejor y una muestra son las querellas y denuncias en las fiscalías y departamentos de asuntos de familias.
Hay un refrán que dice: mal de muchos consuelo de tontos, estoy de acuerdo que cuando nos comparamos con países desarrollados en cosas malas para justificar nuestros problemas no es funcional, es urgente que temas como el de la familia, los hijos y la sociedad deben ser vistos con lupa y pensar en cómo mejorarlos. Regalarles televisores, computadoras e internet, celulares, mp3 y demás maravillas talvez no sea lo mejor cuando no tenemos el tiempo de supervisar qué uso tienen, porque los agentes dañinos que se mueven a través de los cables son muchos y utilizan precisamente niños de padres ausentes para enviciarlos de múltiples maneras.
Si amamos a nuestros hijos con responsabilidad y les regalamos algunos de estos equipos, entonces debemos estar conscientes de que estamos asumiendo un nuevo oficio, vigilar a los chicos y sus interacciones con posibles delincuentes de la red.
