Bien por ti, Yeni Berenice
La Fiscalía del Distrito Nacional acaba de ordenar el archivo de la querella en contra del ex presidente dominicano Leonel Fernández y su fundación Funglode. Yeni Berenice, la talentosa fiscal, una vez más, demuestra ser inteligente.
Hace apenas unos meses el mismo querellante Guillermo Moreno había depositado una acción judicial tendente a procesar a Leonel Fernández ante el superior jerárquico de la fiscal del Distrito Nacional, Francisco Domínguez Brito. En esa ocasión y sin argumentos jurídicos como los de la brillante Yeni Berenice, el Procurador General desestimó la instancia llegando a decir que él admiraba al gestor de Funglode. Parecía, más que una respuesta de un ministerio público, una respuesta de compadre a compadre.
Entonces, ¿para qué rayos, Yeni Berenice se iba a echar esa vaina si alguien con más poder ya le había sacado el cuerpo?
Hay quienes argumentarán que Yeni Berenice le debe gratitud al presidente Fernández, y podría ser, pues éste la catapultó desde el momento que la designó como fiscal de Santiago de los Caballeros, para más adelante, realizar como hasta ahora, una brillante labor en el Distrito Nacional (si ése fuere el caso) pues hay que reconocer otros valores en la joven del ministerio público: lealtad y gratitud.
A Leonel Fernández se le puede regatear cualquier cosa, menos inteligencia, y éste, sabiendo lo que iba a hacer, se preparó creando un andamiaje de impunidad que incluye todo el espectro jurídico-legal. Al final, lectores, si alguna vez Leonel Fernández paga por lo que hizo, no será por una decisión tomada en los tribunales, sino por una decisión política.
Y eso lo sabe muy bien Yeni Berenice.
Hagan un ejercicio mental y piensen que a la querella se le hubiera dado curso; trasládense a un mundo de fantasía e imagínense que recorra diversos grados y que, finalmente, llegue a la Suprema Corte de Justicia, ¿acaso Marianito lo condenaría? No me hagan reír…
No me agrada que un político se salve de responder por sus actos en la justicia, sea quien sea, pero no voy a culpar a una persona de bien, por una decisión, mientras una mayoría de la sociedad ha permitido que un hombre haga y deshaga y, cuando ha tenido la oportunidad de castigarlo, lo ha impunizado con millones de votos.
Yeni Berenice es una mujer decente, honesta y trabajadora, pero lo que me acaba de demostrar es que su mayor cualidad es ser sagaz.
Como diría la mujer del querellado: bien por ti, Yeni Berenice.