Al despertarse la mañana del viernes, Jessica Beltrán se sorprendió al ver a su esposo también levantado. Eran las 4:10 de la madrugada, según contó Jessica, y Carlos Beltrán se encontraba apretando firmemente sus puños, como si estuviese tomando el bate de béisbol, preparándose para enfrentar horas después a Clayton Kershwaw.

“No podía dormir. Estaba tratando de visualizar todos los escenarios, pensando en el juego”, dijo Beltrán.
El jardinero puertorriqueño de 36 años bateó de 4-3, con dos impulsadas, en la victoria en el sexto juego de la serie de campeonato de la Liga Nacional, en la que los Cardenales de San Luis se impuso 9-0 sobre los Dodgers de Los Ángeles.
También realizó la mejor jugada defensiva de la noche, cuando a la carrera, en el jardín derecho, logró atrapar un batazo de Juan Uribe que amenazaba con caer de extrabases. A Beltrán le tocó esperar 16 años ver realizado su sueño.