¡Ay ombe, los pobres!
La cosa comenzó en el baloncesto de la LNB: 150 pesos arriba y 350 abajo, para alejar a los tigueres, ¿o a los pobres?… Y lo lograron… Ahora el repelente llegó al estadio Quisqueya y cuando los fanáticos vayan el 22 de octubre a ver la apertura del torneo invernal se encontrarán con los bleachers reducidos a su mínima expresión… ¿Para alejar a los tigueres ahí también? ¿O a los pobres?.. ¡La respueesta!.. Ese grupito, al que los pobres le hiede, como que va demasiado rápido… Es verdad que los bleachers afean, peeeero ¡caramba, ya que el pan está escaso, no les eliminen también el circo, así de sopetón!… La inversión de valores que hay en el país espanta: voy a poner un ejemplo: si a las Viejas Glorias les dan 100 mil pesos duran meses, meses y meses montando torneos, pero casi no les llega nada… Sin embargo, hay liguitas por ahí a las que les dan MILLONES de pesos y quieren más y más, y el chantaje no cesa y la presión no para y al final hay que darles más, para que no chantajeen… ¡Qué pena que nos sigamos manejando así!… La pregunta tonta de hoy: ¿Y quién fue que le aplicó la Black And Decker a la querida colega Rossy Bonilla en la transmisión de la LNB?…