Avanzada religiosa radical
En Nagua: entrando por la puesta de la salida
El Movimiento: SE PUEDE, PROYECTO PUEBLO AL PODER, es un proyecto alternativo y no un partido. No es un nuevo partido, sino una respuesta a la insatisfacción general de no voy a votar porque no hay por quién votar, todos ofrecen lo mismo y a la hora de la verdad nos engañan, lo mejor es estar al margen de la política, porque eso es cuestión de ladrones.
SE PUEDE, es un movimiento que está queriendo unir esfuerzos con hombres y mujeres de los diferentes partidos políticos y organizaciones sociales que han sido marginados y no los han dejado subir o que los han cambiado por personas que han llegado no hace poco y lo único que tienen es mucho dinero, pero nada en su cabeza y mucho menos nada que ofrecer al pueblo o al país. Usted cree que una persona que se cambia tan fácil de un partido a otro, con el cambio de color de su camiseta cambia su corazón, cambia su cabeza, cambia su mentalidad y sus sentimientos. Es el mismo perro con diferente collar.
Así es, pues en Nagua, después de un buen tiempo de trabajo, nos hemos puesto los pantalones y estamos a punto de dar un ejemplo al país y todos los que han hecho de la política un vulgar negocio; si todo sigue como va hay muchas posibilidades de devolverle el Ayuntamiento de Nagua al pueblo, lo mismo en Matancita, en Arroyo al Medio y en otras tres comunidades. Solo pensar que mientras los demás partidos políticos tradicionales se mataban por presentar sus candidatos y hasta tuvieron que pedir prórroga, el Movimiento SE PUEDE, tres días antes de la fecha de inscripción tenía todo preparado para inscribir a sus gentes.
Esto ha sido posible, gracias al presidente del partido del toro, quien con toda la generosidad del mundo y sin poner condiciones nos ha prestado su espacio, su boleta, para que el pueblo recupere por lo menos tres o cuatro ayuntamientos de esa zona.
Todo esto se ha podido lograr gracias al trabajo de un grupo de hombres y mujeres a la cabeza el periodista Johnny Alberto Salazar, quienes no bajan la guardia y se han mantenido día y noche en el trabajo de concienciación del pueblo. Esta experiencia de Nagua hay que conocerla, pues por aquí vemos una pequeña luz en medio de tantas tinieblas.