El Comité Ejecutivo Nacional de la Asociación Dominicana de Profesores es, o debe ser, el máximo órgano de dirección del gremio de los maestros, que no es poca cosa.
Viene a ser, que en medio de una fuerte ola de opinión acerca de la calidad y la efectividad del sistema educativo dominicano, este órgano de la ADP ha solicitado a las estructuras municipales y zonales en todo el país, que cesen en sus protestas, al parecer sobre objetivos locales, y pongan sus reclamos en manos del máximo organismo magisterial de dirección.
A la par, el alto mando del gremio de los maestros ha solicitado para esta semana al ministro de Educación una reunión en la que se trataría de buscar solución a los conflictos que afectan la docencia en cada municipio del país.
Hasta ahora parece que las dificultades del magisterio tienen que ver con el estado de las escuelas, en muchas de las cuales los educadores no ven condiciones apropiadas para recibir con seguridad o higiene, a estudiantes y docentes.
Antes del inicio del año escolar desde el Ministerio de Educación fue dada a conocer una lista con más de cincuenta planteles en los que no sería posible impartir docencia este año, precisamente por razones de seguridad.
Pero por lo visto el profesorado, extendido por todo el país, entiende que son más, así que en muchas escuelas las clases son impartidas a saltos al iniciar la cuarta semana desde la apertura del año lectivo.
Hay que suponer que el ministro de Educación, Luis Miguel de Camps, valora e interpreta la iniciativa de la alta dirección del gremio de los profesores, que hasta ahora ha mencionado los incentivos supuestos a derivar de las evaluaciones de desempeño como un tema lateral en la efervescencia de ADP en este poco común inicio escolar.
Está por verse, sin embargo, si las principales autoridades educativas acogen la petición de diálogo, y de no hacerlo, qué hará la ADP.
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