Alvin Harrison desea olvidar el pasado y volver a ser estelar
Berlín.- Detrás del nombre de Alvin Harrison se esconde la historia de un doble campeón olímpico caído en desgracia por el dopaje.
Harrison, de origen estadounidense, volvió ayer a la máxima competición en el mundial de atletismo en Berlín como atleta dominicano dispuesto a pasar la página tras cuatro años de suspensión.
No superó la primera serie clasificatoria en los 400 metros, pero eso era lo de menos.
Mucha gente piensa que las sustancias prohibidas son el camino, pero no lo son. He saldado más que una deuda. La sanción habitual es de dos años y yo he cumplido cuatro, dijo.
Un amigo
Harrison, de 35 años, está casado con una dominicana y obtuvo la nacionalidad recientemente, gracias también a la ayuda de su buen amigo, el vallista Félix Sánchez.
Félix (Sánchez) me pidió que viniera a la República Dominicana y acepté. Tenía sentido, siendo que mi mujer es de ahí, explicó.
El pasado abril ganó su primer campeonato nacional como dominicano.
Probablemente mucha gente no lo recuerde, pero Harrison llegó a ser uno de los mejores corredores de los 400 metros, siempre a la sombra en aquella época del gran Michael Johnson.
En los Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996 logró un oro con Estados Unidos en el relevo 4×400.
En Sydney 2000 pasó a la historia no sólo por revalidar el título, sino también porque lo hizo junto con su hermano gemelo Calvin, quien corrió otra de las postas en la final.
Eran buenos tiempos y Harrison se colgó una medalla más en Sydney, esta vez de plata, en la prueba individual de los 400 metros dominada por Johnson.
Después llegó el escándalo. Uno de los relevistas de aquel equipo estadounidense, Antonio Pettigrew, confesó que había utilizado la hormona EPO (que regula la producción de glóbulos rojos y la hormona del crecimiento humano entre 1997 y 2003).
Harrison nunca dio positivo, en 2004, y bajo gran presión, admitió el consumo de EPO y esteroides.
El equipo estadounidense completo fue despojado de su oro en Sydney. Había mucha gente en la que creía y que me traicionó. No sé porqué seguí ese camino (el del dopaje). Ni siquiera corría más rápido, dijo.
Otra persona
Ahora Harrison mira a la vida de otra manera, con más veteranía. Dice que está limpio y listo para marcar buenos tiempos.
Después de Berlín, volverá a saltar a la pista del estadio olímpico junto al equipo dominicano de relevos 4×400, que con Sánchez como referente aspira a todo.
Hay una buena posibilidad de medalla, dijo Harrison, quien disfruta una nueva oportunidad para olvidar el calvario de los últimos años.Aprendió He aprendido la lección, así es la vidad.
Ahora pienso en competir de nuevo y volver a hacerlo bien en esta ocasión, dice Harrison.
agradecido El velocista dice que estará eternamente agradecido de su amigo Félix Sánchez y de los federados locales.
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