Activación de vida sexual
La activación es un estado fisiológico que experimentamos como una capacidad para procesar información, para reaccionar frente a una emergencia y para experimentar una amplia gama de emociones.
Cuando estamos activados analizamos mejor la información de lo que vemos, escuchamos y sentimos, interviene el cerebro produciendo algunas sustancias y se producen respuestas fisiológicas, como el aumento del ritmo cardíaco y la tensión arterial, lo que prepara al individuo para la acción.
Lo mismo sucede en la actividad sexual. La mayoría de las personas se sienten más a gusto y son más eficaces con niveles de activación moderados, pues si se está muy alterado o nervioso, no se funciona bien y si se está adormilado tampoco.
Básico para la actividad sexual.
Esta requiere de niveles de activación entre moderados y altos, dependiendo de la persona, pues existen diferencias en las reacciones de cada una, con respecto a los estímulos que reciben.
Lo que es igual para todos los individuos es que cuando se está descansado, se maneja adecuadamente el estrés, estamos medianamente alegres, nos sentimos amados y necesitados por la pareja, nos mantenemos estimulando a la persona con la que compartimos la vida sexual no sólo en la intimidad, sino en la cotidianidad (buen trato, manifestaciones de afecto, sorpresitas), focalizamos la atención y nos concentramos en la actividad sexual, nos mantendremos activados a todos los niveles y los resultados de nuestra vida sexual serán mayormente gratificantes.
Si permitimos que la vida cotidiana se desactive, esto se reflejará en la vida sexual.