El público nos motiva
Santo Domingo.-Cuatro monumentales y encantadoras chicas colombianas, tres de ellas procedentes de Medellín y otra de Cáliz, junto a la dulzura y belleza natural de una dominicana, puestas en escena por una marca de bebida energizante, están dando mucho de que hablar en los estadios donde se juega el torneo de béisbol dominicano.
Nos referimos a las animadoras de los Tigres del Licey, cuyos movimientos de caderas se han ido afinando día tras día y, cada vez más, atraen las miradas hasta de los más conservadores parroquianos que asisten a los encuentros de pelota.
Jovanna Crorrea, de Cáliz, Colombia; Andrina Casanova (Medellín); Angelina Ocampo (Cáliz); Carol Minaya (Cáliz) y la dominicana Antonia Sánchez, del sector Bella Vista, se han encargado de mantener en vilo al exigente y animado público local.
¿Pero qué tienen que decirle al publicó estas esculturales chicas, quienes no solo danzan sobre los dugouts de los estadios de pelota, sino que parecen hechizar a todos con su natural talento para animar el ambiente?
Lo primero es que estas jovencitas, profesionales del modelaje y estudiantes avanzadas en diferentes carreras, consideran que bailar en los parques de pelota para animar, divertir y entretener al público no es una labor indecente e indecorosa que riña con la moral, como consideran algunas personas.
El baile que hacemos no tiene nada de indecente. Danzamos al ritmo de la música criolla tropical y otros ritmos, pero siempre teniendo en cuenta que debemos respetar al público, igual como ellos nos respetan a nosotras, señaló Jenifer Cortés, una profesional del modelaje con 22 años de edad, quien además cursa el sexto semestre de Medicina.
Agregó que cuando están en escena, ella y sus compañeras se consideran la cara del equipo azul y, sobre todo, el rostro de la marca de bebida energizante que las contrata para tales fines.
Pero la reflexión más importante que hace Cortés es que los fanáticos son tan extraordinarios que ellos han sido nuestros principales tutores, consejeros e instructores, para que nosotras hayamos podido alcanzar el grado de
aceptación de nuestra actuación en los estadios de béisbol. Es increíble como ellos (los fanáticos) se nos acercan donde quiera que vamos y de forma respetuosa nos aconsejan sobre lo que debemos hacer para mejorar cada día nuestra forma de bailar y entretenerlos, porque ese es nuestro verdadero objetivo, indicó.
Precisó que resulta un reto bastante serio para cuatro o cinco jovencitas que, además de extranjeras nunca habían bailado para tanto público, subirse a un dugout a tratar de agradar a una gran cantidad de personas con su danza. Otra colombiana, Andrea Molina, modelo y estudiante de belleza estética, de 25 años de edad, dijo que le encanta bailar y se siente orgullosa de los avances o mejoría que ha logrado en su nuevo rol de animadora para un equipo de pelota.
Angie Ocampo, de Cáliz (Colombia), modelo profesional y bailarina de pasarelas, expresa que además de bailar para los Tigres, lo que más le ha impresionado es el trato respetuoso que le ha dado el público criollo, especialmente los fanáticos azules.
He bailado mucho en eventos importantes y juro que jamás había sentido tan cerca el calor y apoyo del público a mi alrededor, señaló.
La cuarta protagonista es la dominicana Rafelina Santos (25 años de edad), oriunda del sector de Bella Vista en Santo Domingo, modelo profesional y bailarina ocasional en actividades privadas y estudiante de primer año de Medicina.