Yiyo Sarante: "Zeneida era una persona especial, desde que llegó a la familia fue una consejera"

  • Parientes se vieron más impactados cuando albañiles rompían el ataúd de la esposa de Oro Duro para evitar que delincuentes irrumpan también su morada final.
  • Zeneida fue velada en la Blandino de la Sabana Larga y sepultada en el Cementerio Cristo Salvador; en honras hubo que sacar a dos sospechosos que portaban cuchillo

Santo Domingo.- Cómo una "persona muy especial y consejera permanente", definió Yiyo Sarante a su cuñada Zeneida Sororro Castillo luego de encabezar su inhumación en el Cementerio Cristo Salvador del municipio Santo Domingo Este.

La esposa de Gilberto Julián Sarante “Julián Oro Duro” fue atacada y asesinada vilmente por varios atracadores en la tarde del domingo, en su residencia del sector Brisa Oriental VI de esa demarcación, donde pasada la una de la madrugada, también estos hirieron a su cónyuge, quien permanece ingresado en la Plaza de la Salud.

El móvil del horrendo hecho era robarle US$50 mil y una cadena de valor al merenguero, que retornó a su casa luego de amenizar una fiesta, y había revelado que compraría un vehículo con la citada suma de dinero.

Hubo que romper el ataúd

En el camposanto, el llanto de sus hijas Yuli y Jazmín, así como el de sobrinas y otros familiares se entremezclaron con los canticos, oraciones y los golpes al ataúd que daban los albañiles a este para evitar que la delincuencia también irrumpa la última morada de Zeneida.

Yiyo Sarante: "Zeneida era una persona especial, desde que llegó a la familia fue una consejera"

"Mi cuñada era muy especial y desde que llegó a la familia eso era consejo, consejo…. y consejo, una mujer muy amable que ni siquiera subía la voz", dijo el también salsero Yiyo Sarante tras el entierro, dónde informó que se ha mantenido en bajo perfil para no entorpecer las investigaciones.

El cuerpo de la fallecida fue velado desde el martes en la Funeraria Blandino de la avenida Sabana Larga, donde se dieron cita allegados y personalidades cercanas al merenguero Julián Oro Duro en un ambiente privado.

El cortejo fúnebre que salió de la Funeraria pasada la 1:30 fue ambientado con las canciones del Tercer Cielo, y en su último adiós que concluyó pasada las 3:30 de la tarde se izaron globos blancos en señal de la libración del alma de Zeneida.

Oro Duro no pudo estar presente en ninguno de los cultos de su esposa debido a su ingreso en la Plaza de la salud; los imputados en el caso están detenidos en el Palacio de la Policía y serán sometidos a la acción de la justicia en las próximas horas.

Lo que llamó la atención

Entre murmullos, la gente no dejó de pedir castigo ejemplar para los responsables de la muerte de Zeneida y agresores de su esposo. “Esos asesinos nunca pagaran por este hecho”, dijo una de sus intimas amigas.

Momentos después que Yiyo Sarante colocó flores en el nicho de Zeneida, hubo que sacar a discreción a dos sospechosos que estuvieron presenciando el entierro y portaban consigo armas blancas, que a todos sorprendió.

Sobre el autor

Yanet Féliz

Periodista con amplia experiencia en temas de medio ambiente y ciudadanía.