Nueva York.– Hay que pagarle ya. En serio, hay que hacerlo. Sí. Robinson Canó tiene 30 años de edad y tendrá 31 para cuando empiece su próximo contrato.
Sí, juega en la segunda base, posición que parecen ocupar jugadores que han sufrido drásticos declives en años recientes.
¿Hay otra cosa? Si ésos son los únicos argumentos en contra, no son suficientes. El dominicano es el mejor pelotero de los Yankees, su más indispensable y su más duradero -y ese último punto luce más importante que nunca este año.
En la victoria del martes de los Yankees sobre los Diamondbacks, Canó se embasó tres veces, dio jonrón de tres carreras y en general fue la pieza más importante del ataque ofensivo de Nueva York.
Eso es lo que hace Canó -como va el segunda base, así van los Yankees, sin importar cuándo vuelvan Derek Jeter, Mark Teixeira y Curtis Granderson. Parecía que cuando él se encendió nuestra ofensiva arrancó un poco, dijo el mánager de los Yankees, Joe Girardi.
La diferencia
Con mucho reconocimiento para los que han llegado a sustituir a los estelares lesionados, los Yankees han logrado lucir una de las mejores ofensivas de Grandes Ligas en lo que va de 2013.
Es uno de tres equipos de la Liga Americana que promedia más de cinco carreras por juego.
Eso se debe en gran parte a los buenos inicios de Vernon Wells, Travis Hafner y Kevin Youkilis, pero en especial es gracias a lo grande que es Canó.
Girardi lo sabe y quien vea esta ofensiva lo sabe -aun si el mismo Canó no quiere decirlo. Significa mucho cuando escuchas eso de tu mánager, expresó Canó. Eso es lo que quiere uno.
Quiere ser parte del equipo y alguien con el que se puede contar para ganar, agregó. Sin Canó, los Yankees no podrían estar anotando suficientes carreras para estar en la pelea en el Este de la Americana.
Pero sin el dominicano durante toda una temporada, el equipo del Bronx sería un desastre. Da miedo pensar en un equipo de los Yankees sin Canó después de este año.