Montevideo.-Centenares de uruguayos salieron ayer a las calles para reclamar por su vida ante la creciente ola delictiva que los obliga a encerrarse bajo siete candados en cuanto cae la noche.
La protesta fue convocada por los familiares de una madre y sus dos hijos que murieron carbonizados en un incendio.
El pasado viernes unos delincuentes trataron de robarles y como se resistieron, a la noche siguiente prendieron fuego a su vivienda con ellos dentro.
Antes el país entero se habría estremecido ante esa monstruosidad y el gobierno hubiera decretado luto nacional. Ahora uno lee la noticia en los diarios y a otra cosa, comentó uno de los manifestantes.
Uruguay recibió el año 2012 con un récord del que nadie se enorgullece. En los primeros ocho días del año se produjeron 17 muertes violentas e incontables delitos sin víctimas fatales.
Nunca he tenido un turno con tanta violencia, señaló el juez Néstor Valleti, en referencia a un día en que le tocó estar de guardia.