Construir relaciones familiares saludables desde la infancia puede proporcionar herramientas para afrontar experiencias difíciles y contribuir a la prevención del trauma.
La seguridad emocional que niños y adolescentes encuentran dentro de su familia puede influir en la manera en que aprenden a relacionarse, enfrentar el miedo y responder ante situaciones adversas a lo largo de su vida.
La doctora Nubia Lluberes, especialista en psiquiatría general y forense, salud mental correccional y salud comunitaria, destaca que la protección emocional comienza con las experiencias que se normalizan en el hogar desde los primeros años.
“Lo que el niño reconoce como normal, lo buscará toda la vida”, afirma la especialista, quien considera fundamental convertir el hogar en un ambiente seguro y establecer relaciones saludables como parte de la cotidianidad.
Esta mirada parte de entender a la familia como uno de los primeros espacios donde las personas aprenden qué pueden esperar de sus relaciones, cómo reaccionar ante situaciones desconocidas y de qué manera enfrentar experiencias difíciles.
Aprender a enfrentar
Lluberes señala que acompañar a niños y adolescentes cuando se enfrentan a lo desconocido constituye otra herramienta importante para favorecer un desarrollo saludable.
“El miedo nos hace ver cosas que no son ciertas —y aun así, no es nuestro enemigo”, sostiene.
Desde esta perspectiva, el objetivo no consiste necesariamente en evitar que niños y adolescentes experimenten miedo, sino en acompañarlos mientras aprenden a manejarlo.
Aceptar el error y desarrollar curiosidad ante experiencias nuevas también forman parte de las herramientas señaladas por la especialista para favorecer el desarrollo.
El planteamiento adquiere relevancia porque la prevención del trauma no depende únicamente de reaccionar después de una experiencia difícil, sino también de construir previamente relaciones y ambientes capaces de ofrecer seguridad y acompañamiento.

Protección compartida
La construcción de esos entornos protectores tampoco corresponde exclusivamente a padres y cuidadores.
“Familias, comunidades, instituciones educativas, organizaciones sociales, empresas y entidades públicas pueden contribuir a crear entornos que favorezcan el bienestar y el desarrollo integral”, señala Yosarah Fernández, directora ejecutiva de Gestión Integral de Salud y Educación de la Familia (GISEF).
Estos aspectos serán abordados por Lluberes en la conferencia “Vínculos que protegen. El rol de la familia en la prevención del trauma”, organizada por GISEF para analizar la capacidad de las relaciones familiares de ofrecer protección y acompañamiento frente a experiencias difíciles.
La especialista posee más de diez años de experiencia en posiciones de liderazgo dentro del sistema de salud correccional de Texas y ha trabajado con personas con enfermedades mentales graves y trastornos concurrentes por uso de sustancias.
También fundó el programa de fellowship de Psiquiatría Forense de UTHealth Houston y actualmente ejerce en la práctica privada Global MH Services, integra el Comité Dominicano de Salud Mental Penitenciaria y es voluntaria de Physicians for Human Rights.
La conferencia se realizará el 11 de noviembre, a las 6:00 de la tarde, en el salón de Rollos de Casa San Pablo, como parte de la undécima conferencia anual de GISEF.
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