Miércoles, 16 de octubre, 2019 | 7:52 am

Víctor Estrella se lo merece



Víctor Estrella es, sin quizás, uno de los atletas que por más tiempo ha dado de sí en pro del deporte dominicano, y es un seguro inmortal del deporte con notas sobresalientes, porque entiendo que no todos los que escalan esa posición tienen los mismos méritos, por lo tanto, al igual que en las aulas, se debe reconocer a los sobresalientes (magna y suma cum laude), por encima de los que llegan “a puro chepazo”.

Estrella, quien ya está de retiro, constituye un verdadero orgullo nacional, por lo que su figura debe servir, cosa que se debió haber ejecutado hace mucho tiempo, para promocionar el país en el exterior, ahora que cada día somos más dependientes del turismo.

No podemos seguir siendo tacaños con hombres y mujeres que en diferentes áreas han hecho contribuciones extraordinarias, aunque la inversión del Estado en su desarrollo haya sido, quizá, prácticamente nula, como es la historia con la mayoría de los atletas sobresalientes.

En estos tiempos, donde por verdaderos o supuestos fraudes se utiliza “algoritmos”, Víctor Estrella ha sobrevivido, producto de un trabajo permanente y de sobrada calidad.

Por lo tanto, cuando Estrella anunció su retiro definitivo de las canchas de tenis, es justo y apropiado que se le ofrezca un homenaje, porque si no es ahora, el tiempo olvida y barre los hechos más sobresalientes en todas las facetas de la vida, y más en una sociedad como la nuestra, con una “cortísima y muy efímera memoria”.

Victorias que no convencen

El boxeo profesional es desde hace varias décadas un negocio donde los atletas, se han constituido en organizadores de las carteleras, al punto que escogen a sus rivales.

Ante esa situación, son muy pocos los resultados inesperados, las sorpresas, al punto de que cuando pactan un combate ya tienen el otro en carpeta, ante la seguridad de que el triunfo está asegurado, no porque ese rival no tenga posibilidades, sino porque hasta los jueces se inclinan a favor del que genera más ganancias.

El pasado sábado no fue la excepción, cuando Gennady Golovkin ganó una decisión unánime que resulta difícil de asimilar después de observar el combate en dos o tres oportunidades.

Para la mayoría la victoria era “un clavo pasao”, por nocaut antes del quinto round, idea que se afirmó cuando Sergiy Derevyanchenko cayó en el primero, pero de ahí en adelante ofreció una demostración extraordinaria durante 12 asaltos, donde pegó los mejores golpes.

¿Pero qué pasó al final? Golovkin ganador por decisión mayoría de los jueces, algo que no sorprendió absolutamente a nadie.

Hugo López Morrobel

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