Vegetarianos y colágeno: qué nutrientes ayudan al organismo a producir esta proteína
- Aunque las plantas no contienen colágeno de forma natural, una alimentación equilibrada puede aportar proteínas, vitamina C, zinc y cobre, nutrientes relacionados con la síntesis y el mantenimiento de los tejidos
Las personas que siguen una alimentación vegetariana no consumen colágeno de manera directa, debido a que esta proteína se encuentra de forma natural en tejidos animales. Sin embargo, esto no significa que el organismo deje de producirla.
La evidencia disponible apunta a que la principal estrategia consiste en garantizar una alimentación adecuada que proporcione los aminoácidos y micronutrientes necesarios para que el propio cuerpo sintetice colágeno. En determinados casos, también pueden considerarse suplementos, aunque sus beneficios dependen de su composición y del objetivo de su consumo.
El colágeno y las dietas basadas en plantas
La nutricionista estadounidense Amy Shapiro, fundadora de una consultora de nutrición, explicó a Vogue que el colágeno es la proteína estructural más abundante del organismo y cumple funciones importantes en la piel, los huesos y el tejido conectivo.
En la misma publicación, la dietista registrada Abigail Collen, coordinadora de nutrición clínica ambulatoria en Mount Sinai, señaló que los suplementos y polvos de colágeno disponibles en el mercado suelen proceder de fuentes bovinas, porcinas o marinas.

La Cleveland Clinic coincide en que el colágeno está presente en estructuras como la piel, los huesos, los tendones, los ligamentos y otros tejidos conectivos, y señala que los suplementos comerciales se obtienen generalmente de animales o pescado.
Por esta razón, las personas que mantienen una dieta vegetariana estricta no disponen de una fuente directa de esta proteína a través de alimentos vegetales.
De acuerdo con Shapiro, el colágeno es, por definición, una proteína de origen animal y no se encuentra naturalmente en las plantas. En el caso de las personas pescetarianas, Collen señaló que el colágeno marino puede constituir una alternativa, mientras que quienes consumen huevos podrían encontrar opciones elaboradas a partir de sus membranas, aunque estas son menos comunes.
¿Existe realmente el “colágeno vegano”?
Uno de los conceptos que ha ganado popularidad en el mercado de suplementos es el denominado “colágeno vegano”. Sin embargo, este término puede resultar confuso.
La Harvard T.H. Chan School of Public Health explica que el organismo fabrica colágeno a partir de aminoácidos obtenidos mediante la alimentación y que, para este proceso, también necesita nutrientes como vitamina C, zinc y cobre.
Por ello, muchos productos comercializados como “colágeno vegano” no contienen colágeno propiamente dicho. En su lugar, suelen incorporar aminoácidos y micronutrientes destinados a favorecer la producción natural de esta proteína.
Entre los componentes que pueden aparecer en estas fórmulas se encuentran la glicina, la prolina y la lisina, además de diferentes vitaminas y minerales.
Mayo Clinic también destaca la importancia de una nutrición adecuada para que el organismo pueda producir las proteínas necesarias para mantener la estructura y el funcionamiento de los tejidos. No obstante, esto no significa que las fórmulas vegetales sean equivalentes al colágeno de origen animal.
La diferencia es fundamental: no existe una fuente vegetal natural de colágeno, aunque sí pueden consumirse alimentos que aporten los nutrientes utilizados por el organismo para producirlo.
Nutrientes que favorecen la producción de colágeno
En una dieta vegetariana, el enfoque nutricional se centra, por tanto, en proporcionar al organismo los elementos necesarios para la síntesis de colágeno.
Los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) señalan que la vitamina C participa en la biosíntesis del colágeno y que una deficiencia de este nutriente puede afectar ese proceso.
El zinc y el cobre también desempeñan funciones importantes en distintas reacciones enzimáticas relacionadas con el mantenimiento de los tejidos. A esto se suma el consumo suficiente de proteínas, cuyos aminoácidos constituyen la materia prima para la elaboración de las proteínas del organismo.

Dentro de una alimentación vegetariana, algunos alimentos que pueden contribuir a cubrir estas necesidades son:
Legumbres y derivados de la soja, además de lácteos cuando forman parte de la alimentación, como fuentes de proteínas.
Frutas y verduras ricas en vitamina C, entre ellas cítricos, kiwi, fresas, pimientos y brócoli.
Frutos secos, semillas, legumbres y cereales integrales, que pueden aportar minerales como zinc y cobre.
Huevos, para quienes siguen una alimentación ovo-vegetariana, que también aportan proteínas y aminoácidos.
¿Qué ocurre con los suplementos?
El interés por los suplementos de colágeno ha aumentado en los últimos años, pero los especialistas recomiendan analizar sus beneficios con cautela.
La Cleveland Clinic señala que la investigación sobre estos productos continúa en desarrollo y que los resultados pueden variar dependiendo del suplemento, la dosis y el objetivo estudiado.
En el caso de las personas vegetarianas, la evidencia sobre las fórmulas vegetales diseñadas para estimular la producción de colágeno es todavía limitada. Collen también advirtió, en declaraciones recogidas por Vogue, que existen pocos datos que permitan determinar si estos productos pueden reproducir los efectos atribuidos al colágeno de origen animal.
Para las personas pescetarianas, el colágeno marino puede representar una opción compatible con su patrón alimentario. Sin embargo, tampoco existen suficientes ensayos de alta calidad que permitan establecer una comparación definitiva entre sus efectos y los del colágeno bovino o porcino.
La clave está en la alimentación
Para quienes siguen una dieta vegetariana, la cuestión no consiste necesariamente en encontrar un producto que sustituya al colágeno animal, sino en mantener una alimentación variada y suficiente que proporcione los nutrientes que el organismo necesita para producirlo.
Una dieta que incluya cantidades adecuadas de proteínas, vitamina C, zinc y cobre puede contribuir a mantener los procesos normales de síntesis de colágeno y, con ello, la estructura de tejidos como la piel, los huesos y el tejido conectivo.