Varios países buscan desplazar RD como principal promotor de ayuda humanitaria  para Haití

SANTO DOMINGO.-Varios países le disputarán a la República Dominicana su protagonismo en la acción internacional de asistencia a Haití –que actualmente es uno de los grandes temas de la diplomacia mundial– durante la Cumbre del Grupo de Río que se inicia este domingo en Cancún, México, con la participación del presidente Leonel Fernández.

De acuerdo a la agenda preliminar de la reunión que reunirá al menos a 36 jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y el Caribe, con la asistencia del presidente haitiano, René Preval, también se tratará sobre las propuestas de la región ante lo que será la tercera cumbre mundial en un plazo de seis semanas –después del terremoto del pasado 12 de enero en el país caribeño.

En el gran debate sobre cómo gestionar la mayor acción humanitaria en que se ha embarcado la comunidad internacional en la historia –y que ya acusa bajo la mesa desacuerdos y discordias entre los cuatro principales actores: Estados Unidos, Canadá, Francia y Brasil–, el gobierno mexicano no ha podido sumar su voz como actor de peso.

Estados Unidos colocó al ex presidente Bill Clinton, como coordinador de la ayuda internacional, además del despliegue de la 82 división aerotransportada de sus marines; todo esto de manera unilateral.

En los últimos días sonó fuerte el pronunciamiento de Nicolás Sarkozy, presidente de Francia –país que fue la potencia esclavista de Haití–, quien es el primer mandatario galo en pisar suelo de la ex colonia rebelde en 200 años. “Corresponde primero a los haitianos definir su proyecto de nación y enseguida asumir su conducción… Nuestro rol es el de ayudarlos a recuperar el control de su destino”, dijo.

Sus palabras levantaron un eco favorable en Puerto Príncipe, donde el primer ministro, Jean Max Bellerive, respondió: “Haití puede y debe liderar el esfuerzo de reconstrucción”. Y Víctor Benoit, dirigente del partido socialdemócrata Fusión, secundó la idea.

Algunos analistas de la prensa francesa ven en la postura de Sarkozy, más que un arranque repentino por la autodeterminación de los pueblos, una reacción defensiva ante la idea que avanza rápidamente en algunos círculos estadunidenses (y mexicanos) de que la única vía para la reconstrucción de Haití pasa por poner al pequeño país de La Española bajo tutela, una vez más, de Estados Unidos.

En los círculos cercanos al presidente Felipe Calderón, esta posición fue barajada recientemente como “una buena idea” y porque “no va a quedar de otra”. Era el eco de dos artículos de opinión –Jorge Castañeda y Enrique Berruga– que desempolvaron el viejo término decimonónico de “protectorado americano” como única opción para el futuro de Haití.

Sobre el autor

El Día

Periódico independiente.