Una mirada diferente a la ciudad de Lima
Lima, Perú.-Después de casi un día de viaje, entre escalas y horas de vuelo, llegamos al Aeropuerto Internacional Jorge Chávez al caer la tarde, para iniciar la aventura de conocer una ciudad que, en invierno, permanece cubierta con un manto gris y un clima frío que se complementa con la riqueza de su historia y tradición.
Mi segunda visita a Lima la pude compartir con colegas y amigos extraordinarios, bajo las atenciones de los ejecutivos de Industria San Miguel (ISM) y la guía del señor Augusto Santos, donde cada día fue una experiencia gastronómica y de paseo fuera de serie.
Primera visita
La noche de nuestra llegada nos tocó cenar en la Huaca Pucllana, junto a la familia Añaños Alcazar, un centro ceremonial y residencia de la elite sacerdotal de esta cultura milenaria. La recorrimos y escuchamos su historia para empaparnos un poco de esa herencia conservada en el Museo de Sitio, el cual se encuentra en el lugar.
Recorridos por la ciudad
Al día siguiente nos tocó recorrer la ciudad y conocer el parque del Amor, bello lugar, al pie del mar, donde se leen frases de románticos poetas peruanos y donde se encuentra el Monumento a El Beso, obra del artista Víctor Delfin.
Después de esta visita obligatoria, el autobús hizo varias paradas: en La Alameda de Chabuca Granda y la Basílica y Convento de San Francisco, siendo lo más sobrecogedor de este edificio sus catacumbas, que impresionan a más de uno, ya que fueron el antiguo cementerio en los tiempos coloniales.
En nuestro recorrido nos dimos una vuelta por el centro histórico de Lima, los mercados de artesanías y centros comerciales, y las horas transcurrieron entre historias, anécdotas, chistes y risas, envueltos en una ciudad muy transitada por peatones y vehículos de motor.
Una visita obligada, para terminar la aventura de conocer Lima, fue la Plaza Mayor, otra de las creaciones e invenciones de Francisco Pizarro y considerada como el corazón de la ciudad.
Cosas peculiares de Perú
El primer término que manejamos al llegar a Perú fue garúa, gotas microscópicas que apenas mojan por la humedad del clima. Esta fina llovizna es la única agua que cae en Lima.
La gastronomía del Perú es de las más diversas del mundo, como lo demuestra el hecho que es el país con mayor número de platos típicos en el mundo, sumando éstos 4,911.
El 16 de octubre de 2007 su cocina fue proclamada patrimonio cultural de la nación peruana. Nombres como ceviche, chicha morada, cau cau, pachamanca, anticuchos, Causa Limeña y Tamalitos Verdes de Choclo son sólo una muestra de lo variado y típico que es su menú, el cual se complementa con su pisco, una denominación de origen que se reserva a la bebida perteneciente a una variedad de aguardiente de uva.