Una lupa contra Pujols
Definitivamente hay un desafecto viejo entre Luis Pujols y la fanaticada del Escogido,evidenciado en los dos partidos del conjunto en el Quisqueya, donde el nuevo capataz de los Leones fue vapuleado por la afición roja cada vez que asomó al terreno con abucheos, señales y, muchas veces, frases impublicables.
Y digo que la desarmonía es antigua porque en lo que va de round robin no se han producido decisiones tan alarmantes para que haya una brecha abismal entre lo que piensa Pujols y lo que pretenden los fanaticos rojos. Sencillamente están divorciados.
Los turnos de Eury Pérez y Freddy Guzmán han sido la principal manzana de la discordia. Yo tampoco los hubiera sustituido.
A mi entender ha movido su pitcheo con inteligencia, lo mismo que los sustitutos, pero no siempre los resultados son favorables.
Pujols había tenido dos incursiones anteriores como dirigente y la sintonía con su afición no se ha podido recomponer.
Es de línea dura y ello tiene sus implicaciones porque contrasta en su relación con jugadores, fanáticos y la prensa. El fanático no debe perder su derecho a exigir, pero hasta ahora andan con una lupa magnificando las decisiones de Pujols.