Santo Domingo.- El entorno digital se ha convertido en un escenario ideal para que los ciberdelincuentes lleven a cabo actividades ilícitas, como la suplantación de identidad, el robo de información confidencial y la extorsión, con el objetivo de obtener beneficios económicos de forma fraudulenta.
La sustracción de información y recursos económicos al margen de la ley se implementa con una estructura previamente orquestada, que contempla el uso de recursos persuasivos y enlaces con softwares maliciosos remitidos a través de redes sociales y servicios de mensajería instantánea.
La falta de orientación en los usuarios constituye el principal factor de riesgo. El peligro puede presentarse hasta en el simple acceso a una red wifi gratuita, práctica que puede parecer inofensiva, pero que también expone a los cibernautas a los ataques informáticos.
Víctima de ciberextorsión
Navegar en las redes sociales se convirtió en una pesadilla para José Luis Lara, un comerciante del sector Ensanche La Fe, ubicado en el Distrito Nacional, que denunció haber sido víctima de ciberextorsión.
La ciberextorsión es un delito informático utilizado por malhechores para intimidar o chantajear a una persona, con el objetivo de obtener beneficios, generalmente económicos.
Un simple mensaje de texto a través de Messenger captó la atención de Lara, quien no vaciló en remitir su número personal a la dama que osaba en escribirle.
Sin embargo, la insistencia de una videollamada de una extraña fue el caldo de cultivo para que un plan macabro se orquestara en su contra: obtener 50 mil pesos para evitar ser "expuesto" por un delito que no cometió.
"Me mandó un capture diciéndome que me va a reportar a la policía, que yo estaba hablando con una niña. Subió una foto mía, mira, te voy a reportar a las redes sociales si no me pones 50 mil pesos", expresó alarmado.
Bloquear a la persona que lo chantajeaba fue su primer mecanismo de defensa, pero esta medida no impidió que la red delictiva continuara acosándolo a través de otros medios.
De inmediato, recibió un segundo mensaje de texto por una persona que se hizo pasar por uno de sus amigos de Facebook. Asegura que el propósito era "ponerlo en contacto con un coronel" para evitar que desembolsara la cantidad exigida.
"Supuestamente, el coronel me llama. Me dice mira, yo soy el coronel fulano de tal, vamos a darle seguimiento a eso. ¿Cuánto ellos te están pidiendo? ¿Cuánto tú le puedes dar?", recordó el negociante.
Su respuesta fue categórica, pues nunca dio su brazo a torcer y se mantuvo apegado a sus convicciones, confiado de que nunca había entablado un vínculo con una menor de edad.
"Yo sé que era una estafa. Agarré y los bloqueé a toditos de una vez, eso fue todo", concluyó.
Descargó un archivo e instaló un Malware sin saberlo
Cuando no se utilizan métodos efectivos de seguridad en línea, la información queda expuesta al mejor postor.
Una trivial descarga de archivos terminó perjudicando todas las redes sociales de Patricia, una joven que acostumbraba a usar programas craqueados para evadir el costo de los softwares patentados.
Relata que un día después de descargar el archivo, su computador presentó problemas de velocidad y con ello un cierre de sesión inmediato de todas sus redes sociales.
Había descargado un troyano sin saberlo. Un tipo de software malicioso que se aloja en el computador de manera silenciosa y facilita acceso remoto al hacker.
"Me cambiaron la contraseña de Instagram, subieron un contenido que violaba las normas de Facebook y Meta me cerró la cuenta. Luego fueron a una página de compras online e intentaron hacer una compra con mi tarjeta de crédito, me robaron todos mis datos", manifestó con evidente frustración.
Acudir a un experto en ciberseguridad para blindar sus nuevas redes fue una de las medidas preventivas que adoptó.
Creó nuevas redes sociales y, según cuenta, a todas las registró con claves diferentes y un refuerzo de seguridad extra: la autentificación de dos factores.
Cambiaron su contraseña sin su autorización
De pie frente al negocio donde brinda sus servicios se encontraba José Ángel, un joven que casi pierde su cuenta de Tik Tok por tener poca precaución.
"De la nada me llegó un correo con una notificación de que me habían hackeado la contraseña, que habían entrado a mi cuenta. Me habían cambiado la contraseña y me pedía restablecerla", expresó Ángel.
Restablecer la contraseña y adoptar otras medidas de seguridad fue la solución a su problema; lección que le enseñó a navegar con cautela.
José Ángel también aprovechó la ocasión para advertir sobre otros métodos de ataques informáticos a través de enlaces maliciosos que, al hacer clic, pueden robar datos personales, contraseñas e información confidencial con fines delictivos.
¿Cómo protegerse de ciberataques?
Una de las medidas de seguridad más efectivas consiste en la autentificación de dos pasos, un método que permite agregar una seguridad extra con la confirmación de identidad por huella digital o código de acceso telefónico.
La creación de llaves de acceso también es otra opción que permite acceder a las cuentas utilizando las huellas digitales o reconocimiento facial.
Usuarios también utilizan códigos de respaldo que fungen como claves de emergencia de un solo uso para acceder directamente a la cuenta.