Sábado, 20 de julio, 2019 | 12:55 am

Un dato extraño



La directora del Consejo de Zonas Francas dejó a muchos con la boca abierta al describir cómo las empresas de zonas francas están teniendo dificultades para conseguir empleados, dato que sorprende porque vivimos en un país donde mucha gente anda con el grito al cielo por la supuesta o real falta de empleos.

Explicaba ella, por ejemplo, que empresas de zonas francas de Barahona tienen que llevar en autobuses a trabajadores de San Juan de la Maguana porque no encuentran personal para llenar las plazas.

O por ejemplo como Infotep ha convocado a procesos de formación de personal para el área textil y solo se ha interesado un número muy reducido.

La sorpresa es mayor cuando se escucha que dos empresas que pudieran estar creando más de 15 mil empleos tienen dificultades para conseguir a todo ese personal.

Muchos de los llamados a ocupar esos puestos, por su nivel de formación técnica o académica, prefieren dedicarse al motoconcho, actividad que en algunos pueblos ya se erige con un fuerte dolor de cabeza por el trastorno en el tránsito.

Pudiera estar pasando que los salarios de zonas francas no son atractivos, premisa que de ser aceptada debería entonces llevarnos a prescindir de ese modelo, pues el mismo implica sacrificios económicos y fiscales para el Estado.

La otra arista podría ser que en República Dominicana se ha entronizado el germen del parasitismo o el facilismo, afirmación que nos resistimos a creer, pero que de ser cierta obliga a prender todas las alertas sociales.

El dato nos ha sorprendido, por lo que manda un estudio profundo para detectar lo que realmente está ocurriendo, ya que la explicación no es que tenemos “cero desempleo”.