Turismo regenerativo
Confieso que en República Dominicana nunca había oído hablar de ese concepto. El turismo regenerativo es una especie de primo hermano del turismo sostenible, ese título “chulo” que a todo le meten en el país.
El turismo regenerativo consiste en dejar los espacios que se visitan o invierte, mejor que como se encontró, para decirlo en palabras simples.
Es un concepto que viene de hace menos de 10 años y en el mismo se han involucrado actores del turismo comprometidos con el respeto al medio ambiente, el desarrollo de las comunidades, la gente y las políticas públicas.
El economista y doctor en ciencias políticas dominicano Sócrates Moquete me habló del tema. Y además me invitó a dos eventos sobre el mismo. Este teórico quisqueyano y profesor en universidades de Brasil escribió un libro y expone en foros diversos.
Moquete, quien tiene unos 30 años de vida académica en Brasil, es un promotor de esas iniciativas en suelo brasileiro, donde conecta actores importantes públicos, privados y sociedad civil para impulsar el turismo regenerativo.
Justo este académico y amigo de años me invitó a participar como disertante en el Primer Encuentro de Turismo Regenerativo del Sur de Bahía, en Brasil, donde conectamos con el turismo wellness o de bienestar y hablamos de casos desarrollados en República Dominicana en esa modalidad.
En ese escenario compartió con personas comprometidas, conocí reservas naturales, compartí con la gente y líderes de las comunidades del Sur de Bahía y aprendí que es posible un turismo regenerativo, más allá del sostenible.
El turismo regenerativo no es una locura: conecta con la realidad de que, al año 2030, el 25 por ciento de la población tendrá más de 65 años y las enfermedades crónicas no transmisibles son la primera causa de muerte a nivel mundial y cada vez son más los pacientes.
Esta realidad hace necesaria que la gente prevenga más las enfermedades, con turismo de bienestar.
El Primer Encuentro de Turismo Regenerativo formó parte de una serie de iniciativas orientadas a promover un modelo turístico sostenible, enfocado no solo en reducir impactos ambientales, sino también en regenerar ecosistemas, fortalecer comunidades locales y fomentar experiencias responsables.
Formó parte de una agenda desarrollada por la organización bahiana Floresta Viva y es forma parte de una serie de iniciativas orientadas a promover un modelo turístico sostenible, enfocado no solo en reducir impactos ambientales, sino también en regenerar ecosistemas, fortalecer comunidades locales y fomentar experiencias responsables.
La ciudad turística de Itacaré se ha consolidado en los últimos años como uno de los principales destinos brasileños vinculados al ecoturismo, el turismo de experiencia y las prácticas sostenibles, acogiendo encuentros y proyectos relacionados con la preservación ambiental y el desarrollo comunitario. Ahí se celebró el evento.
El Estado de Bahia es el cuarto de importancia del territorio brasileño, con inmensos recursos para desarrollar planes de senderismo, avistamiento de aves, convivencia con las comunidades y disfrute del medio ambiente. Tremenda experiencia la que tuve.
Quiera Dios que en República Dominicana conectemos con esta nueva modalidad, recursos de sobra tenemos para eso.
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