Una feroz tormenta con vientos de hasta 160 kilómetros por hora (100 millas por hora) azotó Europa occidental ayer, lo que provocó el descarrilamiento de trenes, la caída de árboles y la cancelación de vuelos.
Al menos una persona ha muerto y 23 otras resultaron lesionadas en Francia y Suiza, dijeron las autoridades.
Hubo trenes descarrilados en Suiza y Alemania a causa de la tormenta.