Titulares Retorcidos
Un viejo refrán del refranero popular establece que cada cabeza es un mundo, y ello es una gran realidad, ya que ciertamente en cada cabeza humana hay todo un mundo de millones de neuronas interconectadas a través de millones de neurotransmisores que nos llevan a almacenar informaciones diferentes y experiencias diferentes que al procesarlas con enfoques diferentes e intereses diferentes nos llevan a obtener conclusiones diferentes.
De ahí que es muy normal que protagonistas diferentes que han estado en un mismo escenario, narren de formas diferentes lo que han visto y oído, aunque tengan los mismos criterios y persigan los mismos fines.
Basta leer los 4 Evangelios escritos por los evangelistas Mateo, Marcos, Lucas y Juan, los cuales fueron escritos con los mismos fines y bajo los mismos criterios, pero hay diferencias significativas en cada una de las 4 narraciones, y por tal razón fue necesario colocar los 4 Evangelios en el Nuevo Testamento, aunque el fondo sea el mismo.
Pero una cosa es tener enfoques diferentes sobre una misma historia, y otra cosa muy distinta es tomar un mismo hecho, o una misma historia, y presentar titulares retorcidos que difieren del real contenido del hecho narrado.
Muestra de ello es que el pasado día 19 de enero de 2011 recibimos los periódicos matutinos dominicanos y al abrir el primero de ellos nos encontramos con un titular que decía: Estados Unidos había advertido a RD en el 2006 sobre regreso de Baby Doc, así lo revela WikiLeaks.
Al abrir el segundo de los periódicos nos encontramos con la misma noticia, pero con un titular que decía: WikiLeaks, Canciller Carlos Morales alertó sobre Duvalier.
Luego abrimos el tercero de los periódicos y nos encontramos con la misma noticia, pero con otro titular que decía: WikiLeaks revela que a Leonel le preocupaba el retorno de Duvalier.
Al leer la noticia que había sido reproducida del periódico británico The Guardian, se lee que en el año 2006 la entonces encargada de Negocios de la embajada americana en Rep. Dominicana, Lisa Kubiske, alertó al ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Morales Troncoso, del posible retorno de Duvalier a Haití. Mire usted que es Lisa Kubiske quien advierte a Carlos Morales y no a la inversa. Entonces el primer periódico tenía un titular correcto.
Según el cable filtrado por WikiLeaks, Kubiske expresó al gobierno de los EE.UU. su preocupación por el retorno de Duvalier a Haití o bien de Jean-Bertrand Aristide (ex presidente de Haití), ya que ambos eran potencialmente provocadores y podrían complicar la capacidad de cualquier nuevo gobierno que se estableciera en Haití.
El cable agregaba que "Si las elecciones no fueran concluyentes, el regreso de cualquiera de los dos sin duda podría empeorar las cosas. Pensamos que no debe permitirse que ninguno regrese de nuevo a Haití hasta que el gobierno de reciente creación esté funcionando y pueda tomar una decisión por sí mismo.
También se establecía en el cable que el canciller dominicano Carlos Morales estaba de acuerdo con Lisa Kubiske sobre la inconveniencia de tener a Duvalier de nuevo en el suelo haitiano.
Como se puede ver, en ningún lugar del cable se dice que a Leonel le preocupaba el retorno de Duvalier, ni se dice que Carlos Morales alertó sobre Duvalier, lo que indica que dos de los diarios, conscientes de que mucha gente sólo lee los titulares de las noticias, manejaron y retorcieron los titulares en función de las conveniencias del momento, aunque con ello abandonaron la objetividad que debe caracterizar a quien informa a la sociedad.
Y la verdad es que ese tema es muy delicado en un momento en que el Gobierno ha perdido totalmente la credibilidad frente a la sociedad, y la gente espera la opinión de los medios de prensa para poder conocer la verdad, pues si los medios de prensa escrita, por compromisos o simpatías con el Gobierno, por temor a represalias oficiales, o por hacer oposición al Gobierno, abandonan la objetividad y retuercen la realidad, entonces la sociedad quedará en absoluta oscuridad, y eso debemos evitarlo para mantener la total credibilidad.