Domingo, 22 de septiembre, 2019 | 12:29 pm

Tiempo muerto



Así se denomina en los ingenios azucareros al periodo en que no hay actividad laboral. En cambio, no hay tiempo muerto en los reportes que se hacen a diario de los accidentes viales.

Seguimos con un aumento en las estadísticas fatales. Muchas de las víctimas van a los hospitales traumatológicos del Estado; y dependiendo de las condiciones físico-motoras, tienen que acogerse a un plan de terapia en otros centros de la salud. Muchos terminan acogidos por el Centro de Rehabilitación, cuando no cuentan con el presupuesto para un tratamiento privado.

El aumento de los automóviles en las avenidas está directamente vinculado a la cantidad de ocurrencia de accidentes; y por tanto, a un número mayor de pacientes en los hospitales.

Igual ocurre con los que intervienen motores, pero estos se producen con mayor frecuencia en la ciudad y zonas suburbanas.

No hay que entrar en el rango de edades que tienen las personas involucradas en un accidente de tránsito. Tampoco en el género.

Una inmensa mayoría son hombres, y oscilan entre los 20 y los 40 años. Se trata del periodo vital más productivo de un ser humano.

De manera que estos datos deben servir de motivación para que el Gobierno, en coordinación con las autoridades del área, articule más y mejores campañas disuasivas que incidan en disminuir los accidentes viales.