Ten confianza y hazlo!
Recientemente una mujer se presentó ante el director de un politécnico, donde su hijo había reprobado un examen de admisión y le explicó que quería ver los resultados de la prueba para comprender porque el muchacho había reprobado.
El hombre sorprendido le preguntó: ¿cómo ella podía estar tan segura de que él no reprobó?
La madre entonces le dijo: Mi hijo es muy aplicado en la escuela y sus calificaciones promedios son superiores a 90.
Entonces el director le pidió el nombre completo y fue a la carpeta donde estaban los exámenes y tras abrir y observar el documento le dijo a la mujer: usted tiene razón, su hijo aprobó, tráigame los documentos para hacer la inscripción.
Al llegar a su hogar rebosante de alegría por desenredar el malentendido, la madre llama a su hijo y le cuenta lo sucedido, de ese modo la familia podría garantizar una educación técnica de calidad a un costo mucho menor que el que ahora estaban cubriendo en un colegio católico privado.
Entonces, el adolescente más sorprendido todavía dijo: mami, tengo que confesarte que no se cómo es eso posible porque como yo no quería perder mis amigos de toda la vida escolar, y puse las respuestas mal.
Con mucha más vergüenza la mujer volvió a la escuela, ante el director y le explicó lo conversado con su hijo y éste le confirmó el dato y le dijo: señora, muchas veces por la propia experiencia sabemos que algunos muchachos fallan adrede por temor, pero la seguridad con que usted se presentó ante mí, fue suficiente para confiar.