Santo Domingo.-El silencio tiene influencia sedante extraordinaria sobre el cerebro y los nervios, y aprender a utilizarlo en la vida desarrolla fuerza de voluntad, paciencia y disciplina para enfrentar las presiones del día a día.
Así lo afirma Jacqueline Domínguez, de Polaris. Centro de Entrenamiento para el bienestar (CEB), al referirse a recientes investigaciones que demuestran que las personas que meditan tienen más gruesa la capa de la corteza cerebral.
Actitud natural
El silencio-meditación no es una experiencia surrealista, es una actitud natural del ser humano; es ir a la profundidad del ser apartando el ego y conectándose con la propia esencia que incrementa la consciencia, expresó.
Dominguez indica que al lograr esta consciencia se logra una verdadera tranquilidad interior que todo individuo necesita para llegar a la sabiduría.
En las presiones de la vida acelerada que se vive ahora, en el silencio nos liberamos de la respuesta de luchar o huir y nos colocamos en la respuesta de relajación consciente: respiración lenta, ritmo cardíaco y presión sanguínea regulada y relajación muscular.
Indica que hay otros estudios que demuestran que los meditadores viven más años, pues cuando baja el estrés, baja el cortisol y se eleva el sistema inmune y, además, afecta a una serie de sustancias que controlan las células tumorales.
Consciente de todos estos beneficios, Polaris anuncia la celebración de un entrenamiento sobre El poder del silencio, el sábado 13 de abril, dirigido a las personas interesadas en iniciarse en la práctica de silenciar su palabra, mente y sus emociones. Los interesados escribir al correo: cebpolaris@claro.net.do.